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Gerd Leufert está aquí, sus símbolos
nos rodean, nos siguen atrapando, son frescos no pasan de moda.
Su obra ha trascendido a la partida. Cuando un creador deja en el
entorno urbano huellas indelebles que han penetrado hondo, en lo
consciente y en lo inconsciente de una sociedad jamás desaparece,
entonces hablamos de Gerd Leufert en tiempo presente. Él
está en la Universidad Simón Bolívar, en el
Museo de Bellas Artes, cambiando con sabiduría la posición
de la letra “A” en su logotipo, en el Aeropuerto Internacional
Simón Bolívar, está en el Centro Médico
Docente la Trinidad, en el Museo de Arte la Rinconada, en la Escuela
de Artes de la UCV, en el Museo Jesús Soto en Ciudad Bolívar,
etcétera, etcétera y muchos etcétera más.
Hoy, esta Bienal de Miniaturas Gráficas
Luisa Palacios, que realizamos en la Galería de la Corporación
Andina de Fomento, es en homenaje al maestro Gerd Leufert, quien
fue miembro fundador del Taller de Artistas Gráficos Asociados
TAGA, además porque ha mantenido una permanente actitud de
experimentador gráfico.
Al observar el grabado de Gerd que ilumina
esta página sentimos su ingenio creativo al rayar una porción
de la escuadra, ¿Sí esta escuadra hablara, cuántas
formas, cuántos símbolos nos revelaría? . Este
minúsculo grabado es el epígrafe visceral de esta
nueva Edición de la Bienal de Miniaturas Gráficas
Luisa Palacios.
Gerd Leufert nos enseñó
a todos los artistas visuales del país lo que es el ser polifacético,
con un alto nivel de exigencia personal, haciendo de la excelencia
la rutina del ojo sensible.
Santiago Pol
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