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Julio Pacheco Rivas Entre príncipes*
¿Cuál revolución? En lo que respecta a los recientes
nombramientos a la dirección de diversas instituciones museísticas
no puede hablarse sino de promoción. En efecto, afortunadamente,
los cambios representan, en su mayoría, el ascenso a la dirección
de personas cuya formación profesional ha sido garantizada por
esas entidades y específicamente, por sus príncipes, quienes,
como puede verse, no sólo dieron el pez sino que enseñaron
a pescar. Los anatemas y vituperios presidenciales no logran ocultar el
reconocimiento subyacente a una eficiente labor cumplida en la formación
de cuadros que hoy asumen el relevo. Pero lo que debería entenderse
como algo positivo y deseable, se reivindica como triunfo sobre la maldad,
operación comando por No hay ruptura, hay consolidación de un liderazgo de casi tres décadas, el de Manuel Espinoza, que hoy llega a su cenit y le permite pasearse alrededor de los cadáveres de otros príncipes menos afortunados. Dispone de lo necesario (ha dado pruebas contundentes de su capacidad como promotor y gerente cultural) para diseñar políticas, asignar tareas y supervisar directamente el funcionamiento de las instituciones museísticas. Lo hará con lo que pueda, con lo que quede, en medio de la absoluta desatención del Gobierno hacia la cultura. Pero, eso sí, con su idea personal: he allí el problema. Porque a la supuesta dispersión existente en esfuerzos y recursos se está respondiendo con la concentración del poder en manos de alguien que quiere construir su exclusiva visión de lo que la totalidad debe ser. Esto, hecho sistema, puesto al servicio de una educación nacional con visos proselitistas, generará un menú museológico, un decálogo de prioridades, que aunado a los filtros curatoriales y comerciales remitirán la libertad del artista a las cuatro paredes de su taller. Un paso más en la mediatización existente entre la obra del artista y su público; entre la realización libre de la obra y su difusión. Un paso más en la dirección de reducir la actividad creadora al mero ejercicio de tareas dirigidas. *Julio Pacheco Rivas. Publicado en el diario El Nacional, Cuerpo C, 7 de febrero de 2001. |
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| Universidad Simón Bolívar. Decanato de Estudios Generales |