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¿Garabatos?
Luis Acosta
Estudiante de Arquitectura
¿Y que es eso?, es una pregunta que nos realizamos al encontrarnos
frente a obras de arte con representaciones abstractas. Si apreciáramos,
por ejemplo, "La Venus del espejo" de Velásquez,
realizada en el siglo XVI, y en seguida observamos "Angelus
Novus" de Klee, del siglo XX, nos daremos cuenta del contraste
entre las obras de ambos períodos. En la obra de Velásquez
se percibe la figura real de las cosas, por ejemplo, allí
aparece una mujer desnuda, acostada frente a un espejo que lo sostiene
un niño con alas que, para nuestra cultura, representa un
ángel. Por el contrario, observamos en la obra de Klee, polígonos
irregulares y líneas cruzadas organizados de manera abstracta,
quizás como un ser humano con alas extendidas, es decir,
como ese ángel referido en el título de la obra. El
título de esta obra traducido al español es "Ángel
Nuevo".
Desde el siglo pasado, se han etiquetado como abstractas todas
las corrientes plásticas que han decidido hacer representaciones
no regidas por las leyes de la percepción normal de las cosas.
Históricamente el Abstraccionismo, fue la culminación
de las ideas de los pintores cubistas quienes, basados en el concepto
de realización y no representación de lo real, crearon
en el cuadro una perspectiva múltiple y una imagen fragmentada
. Este género llegó a revolucionar todo el concepto
tradicional de las Artes Plásticas, interviniendo artistas
como Kandinsky, Malevitch, Mondrian, Vasarely entre muchos más,
que preceden a los del abstracto-geométrico, cuyo propósito
sistemático es alcanzar la simplificación de las formas
y depurar el planteamiento cromático .
En nuestro país se levantaron dos generaciones de artistas
del abstracto geométrico. Sin formar parte de los Disidentes,
algunos pintores que tenían la edad de éstos habían
evolucionado, ya en París, hacia el geometrismo. Miguel Arroyo,
que se había especializado en los Estados Unidos, se consagró
a la cerámica de formas puras, válida en sí
misma como objeto artístico. Iba a crear a la postre la más
importante corriente de cerámica en Venezuela, aquella que
por la conciencia de sus medios se emparentaba de cerca con el abstraccionismo,
y cuyos talentosos representantes, Tekla Tofano y Cristina Merchán,
dieron fama a la producción nacional .
Entre otros pintores venezolanos que evolucionaron hacia el geometrismo
están: Armando Barrios, Carlos Cruz Diez, Víctor Valera,
Vázquez Brito, Omar Carreño, los cuales pertenecen
a la primera década del abstracto-geométrico en nuestro
país, así como también Alejandro Otero, Daniel
González, Mateo Manaure, Elsa Gramcko, Oswaldo Vigas, Ángel
Hurtado, etc.
Otro de ellos fue Jesús Soto, quizás el máximo
protagonista, del cual Alfredo Boulton dice: "lo esencial y
fundamental de su aporte a la expresión de arte consiste
principalmente en la integración que el artista hace del
espacio como elemento físico de valor plástico; como
materia del vocabulario de los diferentes medios y materiales de
la expresión pictórica. Ese aporte es el fiel reflejo
de una actitud del hombre frente al concepto contemporáneo
de lo que es la libertad conceptual para expresarse sin limitación
alguna de medios, sin vallas, sin formatos que puedan coartar su
libérrima libertad" .
En especial, Soto representa un papel importante para la primera
década del abstraccionismo-geométrico en nuestro país,
entre 1953 hasta 1957, en la que ejecutó un importante número
de plexiglás, estableciendo el nuevo concepto del juego óptico
entre hombre y objeto, que fundamentalmente consistía en
la superposición de dos planos, rayados o en espirales, y
hasta de grupos de rayas rectangulares y cruzadas que se conjugaban
con los planos del fondo.
En fin, debemos considerar la labor de los representantes del abstraccionismo-geométrico
en Venezuela, con los que partir de 1950 se logra ocupar por vez
primera una destacada posición internacional en el área
de las Artes Plásticas, de resonancia mundial. Ahora, ¿y
que es eso?, eso es una obra de arte.
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