TAGA

Arte y destreza en pequeño formato

La Bienal de Miniaturas Gráficas Luisa Palacios es el evento de mayor convocatoria y difusión artística del Taller de Artes Gráficas Asociadas, TAGA. Desde su primera edición en 1980 se ha mantenido como referencia ineludible y pionera entre los eventos de confrontación artística en el país. Su amplia convocatoria, su inquebrantable pacto con la calidad del producto artístico impreso y la exigencia de asumir el hecho creativo en un formato máximo de 10x10 cm de imagen, constituyen la singularidad de este evento. Reconocidos y noveles artistas de Venezuela, Latinoamérica y del Caribe han encontrado en esta bienal la mediación propicia para traducir sus ideas y cosmovisiones al lenguaje de imágenes impresas de alta factura. Más allá de los valores técnicos y estéticos de las obras, más allá de la libertad temática y procedimental, la bienal del TAGA se propone estimular y apoyar la confrontación de obras gráficas contemporáneas puestas en diálogo abierto entre artistas de diferentes generaciones. Llama la atención que en un tiempo en que las expresiones bidimensionales del arte, como la pintura y el dibujo, se inscriben en grandes formatos, se afanan por derribar tradicionales categorías conceptuales y se empeñan en trascender el espacio cerrado y previsible del soporte, esta bienal centre su atención en el formato mínimo y en la reinvención de los procesos y recursos de las técnicas clásicas del grabado. Aquí el formato es sólo un pretexto para explorar nuevos lenguajes estéticos, trazados no sólo en las convencionales planchas de piedra, metal o madera, sino también en el empleo experimental de novedosos recursos técnicos. El tema hasta ahora ha sido libre; y por tanto, también es un pretexto creativo que se explicita desde las familiares referencias figurativas a las impredecibles fantasías de lo abstracto. En esta edición, por circunstancia excepcional, la bienal TAGA tendrá un tema: los valores humanos y sociales. La miniatura concentra la percepción, invita a la reflexión y depura aquellos códigos y signos del lenguaje plástico susceptibles de ser sintetizados en la técnica y en la temática. Son pequeñas grandes obras donde se fusionan procedimiento y contenido, tradición y experimentación, técnica y estética.

Aunque el grabado en Venezuela haya sido tímida –e injustamente- considerado por la historiografía del arte nacional, nunca ha abandonado el espíritu innovador y la praxis constante que desde sus inicios formales en el siglo XIX le han impreso artistas nuestros de todos los tiempos. Nuestros grabadores han sabido transmitir y asumir la continuidad y la calidad de las artes gráficas en todas sus variantes y experimentaciones técnicas. Artistas venezolanos de notable trayectoria en el campo del dibujo, la pintura y la escultura han dejado constancia de su creatividad y compromiso creativo en artes gráficas.

Muchos de los grabadores venezolanos, aún proviniendo de una larga y densa experiencia en pintura y dibujo, han sabido trascender estos procedimientos convencionales, para explorar misterio y belleza en las mordidas azarosas del ácido y las inesperadas reacciones de la tinta. Los baños de ácido, el trabajo por capas, la superposición lineal, la impronta de materiales superpuestos y la eliminación por raspado caracterizan la nobleza y la estética del nuevo grabado. El grabado contemporáneo mantiene una novedosa y creativa relación con la materia, se mezclan técnicas, se experimentan variantes, se combinan materiales, se explicitan los efectos visuales. Cada obra de gráfica contemporánea es un resumen de técnica y de refinamiento artístico. Las reglas de la expresión gráfica se ven alteradas y enriquecidas en cada estampa contemporánea. Estimular todas estas inquietudes experimentales y confrontarles en sus variantes técnicas y matéricas, es la principal motivación de la Bienal de Miniaturas Gráficas Luisa Palacios.

La creciente participación de artistas extranjeros en la bienal del TAGA es otro de los aspectos a considerar. En la séptima edición, celebrada el 1992, participaron dos; en la octava (1994), fueron ocho y en la novena (1997) el número de grabadores foráneos llegó a diecisiete. En esta décima edición participan quince artistas extranjeros como invitados especiales de once países La presencia de grabadores reconocidos y noveles de otros países favorece la confrontación y la lectura de la miniatura gráfica contextualizada en un conjunto de obras experimentales que reivindican el arte y la destreza del grabado a la vez que consolidan una de las manifestaciones artísticas de mayor presencia en el arte nacional.

Otra particularidad de la X Bienal de Miniaturas Gráficas, que siempre ha sido de temática libre, gira por circunstancia excepcional y por primera vez sobre un tema establecido: los valores humanos y sociales. La paz, la tolerancia, la equidad, la justicia, los derechos humanos y la vida desde sus instancias conceptuales, sus implicaciones jurídicas y sus impactos sociales estimularán su representación visual. El polivalente mundo de la imagen gráfica con sus tramas y tintes, con sus incisos y rayaduras, con sus procesos conocidos y efectos inesperados, dará forma a las dimensiones e indicadores de los valores y derechos individuales y universales de la persona humana. Con esta temática se pretende no sólo reforzar una de las líneas de acción de nuestro patrocinante, la Corporación Andina de Fomento (CAF), sino también retomar, pero en clave de contemporaneidad, la dimensión comunicacional del arte. Detrás de toda forma artística hay una directriz que generó su configuración descriptiva, referencial o simbólica. El “significado” de los valores humanos y sociales encontrará novedosas y variadas vías “significantes” para referenciarlos. Sabemos las limitaciones que generan los eventos artísticos de tema, pero admitimos también la infinita posibilidad del arte para hacer tangible y cercano lo inasible y lo distante. Conscientes estamos de que fomentar y asumir los valores es harto más difícil que conceptuarlos; pues sabemos que estas cosas, como dice Rainer María Rilke, “nunca son tan evidentes y claras como se pretende hacernos creer... Es precisamente lo difícil lo que nos ha sido encomendado; casi todo lo verdadero es difícil y todo lo difícil es verdadero... El que algo sea difícil debe ser razón suficiente para hacerlo”.

La Bienal de Miniaturas Gráficas Luisa Palacios se crece, pues, en este marco de singularidades en que se inscribe su décima edición. Veinte años es tiempo prudente para revisar logros y aspectos mejorables con el fin de optimizar procesos y resultados. El TAGA reitera su compromiso con la creación artística como un centro de enseñanza donde los artistas trabajan y experimentan con la colaboración de maestros impresores, sin desatender la edición de publicaciones selectas ni la difusión del grabado como un espacio ganado para la experimentación técnica y la investigación de nuevos lenguajes estéticos.

Gabino Matos

Caracas, 2002

















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  Universidad Simón Bolívar. Decanato de Estudios Generales