Günter Grass en la Simón


"Dibujos y escrituras"

La revista Universalia y el Decanato de Estudios Generales en su empeño por acercar el arte a la Universidad y la universidad al Arte, presenta la exposición virtual Dibujos y escrituras de Günter Grass, una de las figuras capitales de la literatura alemana después de la II Guerra Mundial galardonado con el Premio Nobel de Literatura en 1999. Grass quien vive aún, alcanzó fama mundial en 1959 con "El tambor de hojalata", novela llevada después al cine por el prestigioso director Volker Schloendorff.

Esta exposición que hoy entregamos digitalizada, organizada por La Magia del Arte y el Instituto Goethe, se pudo apreciar en la Biblioteca Central de la Universidad Simón Bolívar.

 

 
"si mi aliento pudiera
mantener plumas flotando
y hacer subir un pulmón
hasta que se lo llevara el viento,
no sería mucho,
pero quedaría someramente
refutada la fuerza de la gravedad"

Günter Grass

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Catalogo

Concepción de la exposición y catálogo: Annesusanne Fackler-Kabisch, Stefan Dreyer, Chris Meuer
Texto y selección fotográfica: Volker Neuhaus
Traducción al español: Gabriela Stadelmann y Ulrike Deiser-Bollinger
Scans, diseño, composición e impresión: Steidi Verlag, Göttingen
Organización de la gira: Susanne Niemann


   



Nacido en Danzig en 1927

La fecha y el lugar de nacimiento revistieron siempre especial importancia para Günter Grass, así como el entorno en el que creció. Nacido el 16 de octubre de 1927, su generación fue la primera que desde el primer día de colegio fue oficialmente sometida a la educación nacionalsocialista en la escuela. No importaba que Danzig y sus alrededores dependieran desde1920 y como Ciudad libre del mandato de la Sociedad de las Naciones, una concesión al renaciente Estado de Polonia recogida en el Tratado de Versalles, a fin de impedir que su principal río, el Weichsel, desembocara en territorio alemán. Precisamente esa condición especial despertó en esa región un fuerte deseo de pertenecer al Reich. Este hecho se puso de manifiesto ya en 1930, cuando el gobierno minoritario del Partido popular nacionalista (Deutschnationale Volkspartei) dependiera de la cooperación de los doce diputados nacionalsocialistas en la dieta de Danzig; y cuando tras la subida al poder de Hitler en 1933 se celebraron elecciones también en Danzig, el partido nacionalsocialista NSDAP logró una estrecha mayoría absoluta. Los Altos Comisarios de la Sociedad de las Naciones no pudieron evitar la creciente discriminación de los judíos y la violencia abierta del pogromo del 9 de noviembre de 1938. Por último y tras los disparos a la guarnición polaca en el puerto de Danzig y la conquista de los enclaves polacos de correos y de la estación de Danzig estalló la II Guerra Mundial.
Las tensiones presentes en esa zona fronteriza se hicieron notar también en el seno de la familia Grass. El padre, Wilhelm, procedía de una familia de carpinteros protestantes establecida desde hace largo tiempo, el abuelo tenía a pocos pasos de la vivienda paterna de Grass un edificio de viviendas de alquiler, en la calle Elsenstrasse, en cuyos bajos se encontraba la carpintería. La familia de la madre era católica y pertenecía a la minoría eslava de los casubios. Los abuelos fueron los primeros en abandonar el campo y establecerse en la ciudad, donde el abuelo trabajó de herrero en la fábrica de fusiles de Danzig. La hermana de la abuela se quedó con su familia en una pequeña granja situada en Kokoschken, a pocos kilómetros de Danzig, y después de 1919 las familias se vieron separadas por una frontera estatal, nacional y lingüística. Dos de los hermanos de la madre, uno de vocación artística y otro de talento lírico, cayeron en la I Guerra Mundial, dejando su vida por el Emperador y el Reich. El primo preferido de Grass, que trabajaba de funcionario en la oficina de Correos polaca en Danzig, fue fusilado por los alemanes el 1 de septiembre de 1939 por salir en su defensa.

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Infancia y educación escolar

Helene, la madre de Günter Grass, realizó un aprendizaje de comerciante al por menor y abrió en los años veinte una tienda de ultramarinos en la calle Labesweg 13, en el barrio Langfuhr de Danzig. La tienda daba lo suficiente como para que el padre pudiera abandonar su trabajo de viajante para ayudar en el negocio y el hogar. Si bien la tienda tenía una puerta que daba a la calle, por lo demás formaba parte del piso de dos dormitorios en que vivían, por lo que la familia contaba con una pequeña cocina y dos habitaciones, una en la que dormían los padres, Günter y Waltraud, la hermana que naciera en 1930, y un salón en el que se encontraba el piano de la madre, como símbolo de la burguesía culta. Los niños fueron bautizados y educados siguiendo los preceptos de la religión católica y, como era natural, Günter fue monaguillo hasta los catorce años, lo que a la sazón era perfectamente compatible con la temprana afiliación al partido del padre y con su participación en las organizaciones juveniles del Tercer Reich (Jungvolk, BDM y HJ). "Crecí entre/ el espíritu Santo y la foto de Hitler", escribiría Grass más adelante en su poema "Kleckerburg".

Siguiendo un código de honor usual entre los pequeños burgueses, los niños debían tener un futuro mejor y fueron enviados al Instituto, aunque la cuota escolar constituyera una carga económica para el reducido presupuesto familiar. Pronto Günter da muestras de tener mucho talento, lo que causa problemas en la escuela, debido a que lee todo lo que cae en sus manos,
intenta escribir por su cuenta, dibuja, modela y gracias al trabajo de uno de sus tíos en un cine accede gratis a películas, incluso las prohibidas para su edad, que le absorben tanto que no dedica tiempo a estudios de matemáticas
y lenguaje. Además, su facilidad musical y lingüística le da una seguridad en sí mismo que con frecuencia le acarrea problemas disciplinarios: en cuatro años y medio de Instituto, Grass queda repetidor una vez y es expulsado dos veces de la escuela.

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La guerra y la época como prisionero de guerra

Muy pronto la llamada a filas como auxiliar de artillería antiaérea pone punto final a la asistencia regular a la escuela, sólo de tarde en tarde los maestros llegan a los lejanos puntos de defensa antiaérea en el distrito portuario. Más adelante, pasa al servicio de trabajo, donde le toca por un lado talar árboles y construir barracas, por otro empieza su formación paramilitar. En otoño de 1944, poco antes de cumplir los 17 años, Grass se incorpora a filas, donde es formado en una compañía acorazada. Ya en el primer "encuentro con el enemigo", su compañía entra en combate con una batería de lanzadores denominada respetuosamente "Órgano de Stalin". Tras tan sólo unos tres minutos de tiroteo, la mitad de los camaradas, en su mayoría de diecisiete años como Günter Grass, caen muertos, desmembrados y mutilados. Desde esa experiencia que mencionaría una y otra vez posteriormente, Grass tiene la sensación de haber sobrevivido por azar, preguntándose cuántos habría en ese "bautizo de muerte", cuántos caídos en toda la guerra que habrían tenido más talento que él. Sobrevivió por casualidad, pero con la misión del agorero: "Han muerto todos, sólo yo me he escapado para anunciarlo."

En una escaramuza entre tropas de asalto alemanas y carros de combate rusos resulta herido en la cocina de campaña, con lo que acaba la guerra para él. Tras una odisea, Grass, herido levemente, con una rozadura de un balazo en la pierna y fragmentos de granada en el hombro, llega finalmente a Marienbad, donde en 1945 es hecho prisionero por los norteamericanos. Enormes campos de internamiento con más de 100 000 prisioneros en el Alto Palatinado y en Bad Aibling son las siguientes escalas. Grass trabaja quitando escombros en Múnich, en el comedor de los norteamericanos y, en el marco de lo que se diera en llamar "reeducación", le enseñan el otrora campo de concentración de Dachau. Sigue estando bajo la influencia de la educación nacionalsocialista y la propaganda alemana, por lo que considera los testimonios de los crímenes perpetrados por los alemanes propaganda de horror instrumentada por las fuerzas aliadas, pues nunca los alemanes hubieran hecho algo así: "No queríamos entender; veíamos las duchas, los hornos y no lo creíamos". Incluso el derrumbamiento total de Alemania, la inexistencia de un arma milagrosa y la victoria final no le desilusionan en un primer momento; da crédito a los rumores que cursan por los campos de que norteamericanos e ingleses darían inmediatamente armas a los alemanes, para hacer la guerra a los rusos. Sólo las confesiones del que fuera su líder de las juventudes del Reich, Baldur von Schirach, en los procesos de Nuremberg, abren los ojos a Günter Grass a las atrocidades ocurridas en nombre de Alemania y como consecuencia de una ideología que desdeñaba a seres humanos, pueblos y razas y que le tuvo cautivo hasta 1945.

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Los primeros años de la posguerra

En 1946 Grass es puesto en libertad. Ya intuye que ha perdido para siempre su ciudad natal, Danzig, pues quien ha llevado a cabo una anexión tan agresiva y desvergonzada como los alemanes de 1938 a 1940 ha de aceptar a su vez anexiones, por muy dolorosas que resulten. Como dirección declara la de un compañero en Colonia, en la Renania ocupada por los británicos, por lo que su liberación se realiza pasando por un campo británico. Aparte de carecer de patria y vivienda, se ve privado de sus creencias: a los catorce años pierde la fe en la religión cristiana de su infancia, a los dieciocho se encuentra ante los escombros de la ideología nazi y reconoce las inconcebibles atrocidades cometidas en su nombre, abierta o subrepticiamente. Aun cuando todo esto es algo que sólo más tarde llegaría a entender plenamente, las experiencias del joven de dieciocho años sentarían los cimientos de su posterior obra. Su sueño infantil, "el sueño vital y vulgar de ser artista, que... sólo quiere hacer algo con sus manos" desemboca en 1945 en la rebelión que no puede esquivar. En 1996, Grass resume los principales hechos de su infancia y juventud: "Quien nació en la década de los años veinte de este siglo, quien, como yo, sobrevivió sólo por azar el final de la guerra, quien no puede evadir la culpa, por muy joven que fuera, por los increíbles crímenes, quien sabe de la experiencia alemana, que no hay presente, por muy entretenido que sea, que pueda hacer olvidar el pasado, tiene el hilo conductor pretejido, las manos atadas a la hora de elegir libremente un tema y demasiados muertos le miran por encima del hombro cuando escribe."
La primera prioridad era encontrar trabajo para poder comer, lo que supone para Grass hacer estraperlos en el mercado negro, trabajar ayudando a campesinos, en otras palabras, comienza una odisea del siempre hambriento joven por Alemania. En Gotinga fracasa en su intento de terminar el bachillerato: Ya en la segunda clase el profesor de Historia prosigue por casualidad allí donde finalizaran las clases de Grass en Danzig y casi tres años marcados por el sufrimiento, la sangre y la muerte desaparecen como por arte de magia, ante lo cual Grass abandona ahí mismo la escuela para no volver jamás. Le parece más conveniente trabajar de ayudante en una mina de potasa cercana, en la Baja Sajonia, pues quien trabaja de minero recibe más ración alimenticia gracias a un plus por trabajo pesado, con lo cual durante algunos meses tiene la posibilidad de comer sin quedarse con hambre.

De todos los edificios públicos cuelgan largas listas de deportados, gente que se quedó sin hogar por los bombardeos, evacuados en busca de sus familiares, listas que día tras día transmiten todas las emisoras de radio durante horas y horas. A través de parientes lejanos Grass da por fin con la dirección de sus padres y su hermana, que se habían refugiado al oeste de Colonia en una granja, donde fueron objeto de la xenofobia habitual con que se trataba a los refugiados que llegaban en aquella época del Este. La madre, que Grass adoraba y veneraba por encima de todas las cosas, no pudo superar la pérdida del negocio, la vivienda, los enseres, la patria, quedando completamente rota; la pequeña hermana se ha convertido en una jovencita. El padre trabaja de ayudante de recepción en una mina de lignito y está orgulloso de poder conseguir al hijo pródigo un puesto de aprendiz de oficina en la empresa "Fortuna Nord". Tras intensas disputas familiares, Günter, que no había alcanzado la mayoría de edad en virtud de la ley vigente a la sazón, decide realizar el sueño de su vida y ser artista. Cubierta por un manto de nieve, azotada por los apagones, a oscuras, hambrienta y con frío, esa es la Alemania del invierno de 1946/47, en la que Grass se pone en marcha para estudiar Bellas Artes en Düsseldorf.

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La época de Düsseldorf

La academia en la calle Eiskeller está aún casi en ruinas cuando Grass logra dar con ella en la oscura ciudad de Düsseldorf. Un señor de cierta edad, cuyo sombrero de ala caída le identifica como artista, le aconseja realizar primero un aprendizaje de cantero y escultor. Pues cuando lo terminara, le dijo, se habría reabierto la academia, y podría presentar una candidatura con mayores posibilidades para la admisión. En 1947 y 1948 Grass se dedica a dicho aprendizaje, que finaliza al obtener el diploma de oficial. Como era usual en aquel entonces, vive en un hogar de aprendices, que pertenece a la obra social llevada por padres franciscanos. El talentoso aprendiz llama la atención de un sacerdote y un prior, que le familiarizan paulatinamente con la literatura europea moderna y entablan largas conversaciones con él, que años más tarde Grass continuaría por correspondencia. Aunque no recupera la fe de su infancia, esos años le aportan profundos conocimientos religiosos que marcarían la imagen que se forma del mundo, lo que le convierte en uno de los autores de su generación con los conocimientos teológicos más fundados. En ese cristianismo secularizado a título particular reside lo que Grass describe con frecuencia como la predisposición al existencialismo de Albert Camus, cuya obra principal, "El mito de Sísifo" lee por aquella época: En el caos del mundo el individuo, aunque cargado de errores y culpas, está llamado a actuar de forma responsable, y los criterios que le sirven de guía los encuentra en el Cristianismo y su legado, los derechos humanos concebidos y formulados por la Ilustración europea.

En el semestre del invierno de 1948/49, Grass inicia sus estudios de Artes Gráficas y Escultura en la Academia de Artes de Düsseldorf Comienza así una fase de libertad inconcebible para quien durante veintiún años viviera rodeado de pobreza, adoctrinamiento y penurias. Grass alquila una habitación propia, él mismo crea obras de arte moderno o las admira en grandes exposiciones en Hamburgo o Amsterdam, toca la tabla de lavar en una banda de Jazz, un género que los nazis despreciativamente tachaban de "música de negros", ganándose un dinero que le permitía mejorar el presupuesto que tenía como becario. En Carnaval, en aquel entonces muy autóctono y poco comercial, los estudiantes de Bellas Artes ganaban dinero montando los carros del desfile del lunes de Carnaval, para después pasarse unos días grandiosos; tanto es así que Grass, a quien le encanta el baile, recuerda que cada vez se gastaba un par de zapatos. Trabajando de cantero durante las vacaciones semestrales
en el sector de la construcción lograba ganar lo suficiente como para poder viajar durante varias semanas al extranjero y alimentarse de pan, vino tinto, arte y poco más, en 1951 en Italia y en 1952 en Francia.

Pero pronto al estudiante Düsseldorf se le asemeja menos como ciudad del Arte, sino como centro de consorcios, y su continuidad desde el Reich del Emperador pasando por la República de Weimar y el Tercer Reich hasta la República Federal, el tradicional "escritorio de la cuenca del Ruhr" se convierte en el suburbio del milagro económico alemán, de la vertiginosa reconstrucción, en la que con el mismo ímpetu se reprime y olvida lo ocurrido en el pasado. Sólo posteriormente es consciente de lo mucho que debe al profesor de Artes Gráficas de Düsseldorf, el expresionista tardío Otto Pankok, precisamente en lo que a su compromiso Político respecta; en cualquier caso, como escultor ya no le es suficiente asistir a las clases del neoclasicista Sepp Mages. En una exposición ve esculturas de Karl Hartung, que imparte clases en Berlín, donde han destinado a su amigo Gabriel Ludwig Schrieber poco tiempo atrás para ocupar una cátedra, así es que presenta su solicitud, es admitido y se traslada a principios de 1953 a Berlín, a la ciudad de los escombros, la ciudad dividida, la ciudad azotada por las crisis: "Aquí el tiempo no se dejó acelerar. La 'vida trastocada' seguía siendo una realidad evidente y no la ocultaban las ofertas baratas."

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La época en Berlín de 1953 a 1956

Su estancia en Berlín se convierte para el veinteañero en la base de todo lo posterior. Karl Hartung resultó ser un profesor exigente y alentador para Grass, quien más adelante obtendría su licenciatura en Bellas Artes; sus obras por primera vez se muestran en una galería de arte en una exposición individual, aunque los representantes del Colegio de artistas le desdeñen: el arte "figurativo" al que se dedica Grass no está "de moda". Aquí toma su inicio un enfrentamiento prolongado contra la "fábrica de arte"; más bien al margen de esos círculos da con coleccionistas, compradores y mecenas. En Berlín vuelve a encontrar a Anna Schwarz, a quien había conocido en 1952 en la ciudad natal de ella, Lenzburg, en Suiza, y que ahora estudia danza en Berlín; ambos se enamoran y contraen matrimonio en 1954.

La vida de escultor y dibujante no es óbice para que siga escribiendo, algo que venía haciendo desde que era pequeño, a fin de cuentas tenía grandes ejemplos de la primera mitad del siglo, como Ernst Barlach y Kokoschka en su primera época con dramas enigmáticos, Alfred Kubin con una novela fantástica y Hans Arp con sus magníficos versos grotescos. Avisándole de antemano, en 1955 Anna, su mujer, y Waltraud, su hermana, presentaron "más bien de broma" versos de Grass en un concurso de poesía de la emisora Süddeutscher Rundfunk, en el que gana el tercer premio después de Christine Busta y Wieland Schmied; un miembro del jurado llama la atención de Hans Werner Richter respecto al joven talento y así es como Grass recibiría su primera invitación a participar en el "Grupo 47", que por casualidad se reuniría poco después en Berlín. Sin contar con una lista oficial de socios, estatutos ni forma jurídica, podría decirse que dicho grupo se constituía nuevamente cada año, por vía de tarjetas postales y cartas de convocatoria enviadas por Richter y en un lugar de su elección. A partir de ahí, Grass se convierte en uno de los miembros más comprometidos y fieles a Richter; su primera lectura de poemas resulta todo un éxito, al igual que otras posteriores en las siguientes reuniones, en las que presenta dramas cortos. Al regresar al centro de Berlín comparte el taxi con el escritor Walter Höllerer, lo que sería el principio de una maravillosa amistad. Hollerer, cinco años mayor que Grass, era catedrático de Germánicas, especializado en Literatura contemporánea, aparte de ser coeditor de la renombrada revista literaria "Akzente", que abre sus puertas de ahí en adelante a Grass. La editorial Luchterhand le encarga un tomo de poesía: En 1956 se publican "Las ventajas de las gallinas galgas", en las que los poemas van acompañados de dibujos, en particular, de gallinas galgas. En menos de tres años Grass, que acababa de cumplir los 29 años, pasa a ser conocido como multitalento en círculos de conocedores; como afirmaría él mismo al referirse a la época de Berlín "había obtenido la libertad a través de la escritura".

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1956-1960 la época en París

En otoño de 1956 el matrimonio se traslada de Berlín a París, pues Anna quería dejar la danza de la escuela Wigman por el ballet clásico, y qué mejor lugar para hacerlo que en París. Günter esperaba de su estancia parisina poder dedicarse con tranquilidad a su trabajo de escultor, poeta y autor de obras dramáticas, incluso piensa en escribir una novela grotesca con un héroe y narrador desde una perspectiva distanciada. Desde 1951 ó 1952 le persigue la visión de un estilita moderno, alrededor del cual crece un ciclo lírico en fragmentos y que en todo caso podría convertirse en una epopeya.
En el 111, Avenue d'ltalle encuentran después de mucho buscar una pequeña casa en un patio interior, cuya planta baja ofrece a Günter el taller indispensable para realizar sus esculturas. Alterna la escultura con la poesía, esbozos y actos de obras de teatro con libretos para piezas de ballet, inspirado
en el arte de Anna. Entre sus amigos se cuentan en su mayoría artistas alemanes, entre ellos destaca el poeta Paul Celan, que imparte clases de Literatura alemana en una escuela pública.

Grass, que había interrumpido sus estudios secundarios y que había adquirido conocimientos a diestra y siniestra, gusta de acercarse a mentores de mayor edad que él. Junto a Hans Werner Richter y Walter Hollerer, con quienes mantiene contactos regulares también desde París, el erudito Celan se convierte en el cicerone de la literatura europea durante largos paseos por la ciudad. El último de sus mentores sería a partir de 1961 Willy Brandt, que guiaría a Grass por los vericuetos de la política, pues para Grass es más importante indagar activamente un nuevo ámbito en vez de limitarse a conocimientos teóricos.

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"El Tambor de Hojalata"

En otoño de 1957 nacen los gemelos Raoul y Franz en Lenzburg, en la casa paterna de Anna Grass. Cuando Grass regresa primero a París sin el resto de la familia, entra de lleno en una fase creativa. Vuelve a rondar en su mente aquel vago proyecto épico, más adelante habría de recordar que tenía previsto crear una obra literaria que contuviera toda la fuerza, la sabiduría, la pasión y el amor que sentía, para volver después definitivamente a la escultura y a la labor de poeta, a título secundario. La perspectiva del estilita desde arriba había pasado ya mucho tiempo atrás a la de un niño que se quedaba en los tres años; había encontrado la perspectiva de la narración: 'Admito que soy paciente de un sanatorio... " y ahí se desencadena la epopeya. Un capítulo sigue al anterior, como trabajaría siempre Grass, esto es, en todos los capítulos al mismo tiempo. Walter Hollerer le ayuda a obtener un visado para viajar a Polonia, algo a la sazón muy difícil de conseguir, a fin de que pudiera recorrer los senderos de su niñez para Oskar, algo que no había hecho desde hacía catorce años; a continuación se suceden rápidamente los capítulos de la infancia, muy estrechamente relacionados con el lugar en que están ubicados geográficamente. En otoño de 1958 presenta dos capítulos del "Tambor de hojalata" ante la reunión del Grupo 47 celebrada en Grossholzleute, en la región de Allgäu, ocasión en la que le conceden el premio del grupo tras una votación secreta, una ocurrencia muy poco frecuente.
Todo parece indicar que está por estallar una sensación literaria, Grass acuerda impresiones anticipadas, le piden opciones para el extranjero y cuando se publica el libro en otoño de 1959 la mayoría de los críticos intuyen lo que confirmaría el éxito mundial de los próximos años: En "El tambor de hojalata", la literatura alemana retomó el hilo de la literatura mundial, algo que no sucedía desde la época de Thomas Mann, poniéndose a la cabeza de la misma. Grass consagró la tradición paneuropea de la novela picaresca y las propiedades tan germanas de la novela de desarrollo y de artista, llegando a un punto culminante de la literatura, al tiempo que, tal y como lo hiciera Thomas Mann medio siglo atrás con el "Doctor Fausto" (1947), la unía a un cuadro de época realista a más no poder, amén de referirse al capítulo más fascinante para todo el mundo de la historia moderna: la locura homicida de un antiguo pueblo civilizado bajo el régimen de Hltler. Grass puso de relieve que los nazis, que hasta esa fecha no aparecían en la literatura o al menos no explícitamente o como "los otros", se llamaban Matzerath, Greff, Scheffler y Meyn y que eran sangre de nuestra sangre. Representar la historia actual en clave de farsa sombría, no encubrir la sangrienta realidad sino reforzarla mediante la fantasía es algo que intentaron hacer también coetáneos americanos de Grass, como Kurt Vonnegut, joseph Heller, Gabriel García Márquez y el un poco más joven Thomas Pynchon. El "Tambor de hojalata" fue un éxito de ventas en EEUU, el país que como ninguno dejara su impronta en la literatura épica del siglo XX. El libro, que no sería publicado en EEUU hasta 1963 por cuestiones relacionadas con la política interna de la editorial, registró muy pronto cifras de ventas superiores a las alemanas; cuando se alcanzó la marca de los 300.000 ejemplares en la República Federal, ya se habían vendido 500.000 en EEUU y pronto se superaría el millón. Una novela alemana consagrada por el éxito internacional tanto en lo que respecta a las críticas como al público en general, es algo que no tiene parangón en la historia de la literatura.

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La "Trilogía de Danzig"

Para inconcebible sorpresa del propio autor, su inspiración acumulada estaba lejos de haberse agotado en "El tambor de hojalata", como había previsto, lo que le hubiera permitido dedicarse, satisfecho por la labor cumplida, a la escultura. En cambio, lo que abandona durante casi veinte años es precisamente la escultura, pues ambas artes requieren un compromiso pleno. Cuando aún está leyendo las galeradas de su primera obra, comienza a planear una nueva a mediados de 1959, con ideas bastante detalladas, para lo que sería más adelante 'Años de perro", aunque aún no hubiera decidido cuál sería el título definitivo de la obra. Sin embargo, el nuevo e ingente proyecto parece destinado a fracasar al no dar con la narrativa correcta: de los fragmentos épicos Grass salva hacia finales de 1960 un estudio de música de cámara y redacta en tiempo récord la obra "El gato y el ratón", con el subtítulo muy alemán "Una novela corta". Para sorpresa del mundo entero, el tan laureado autor de largas parrafadas demuestra ser un maestro de la novela corta en esta historia del estudiante Joachim Mahlke con su nuez de Adán sobredimensional; poco después de echar al buzón esta novela con destino a la editorial acomete la siguiente epopeya de envergadura, "Años de perro", que aparece ya en 1963 y que culmina la trilogía. Algunos críticos y el propio autor consideran la historia del espantajo Amsel y su amigo Matern como su mejor obra, por encima de "El Tambor de hojalata". Si tras el vertiginoso ascenso del autor de treinta y dos años cabía pensar que se trataría de una estrella fugaz, se sabe a partir de ese momento que en el firmamento literario brillaba una nueva estrella fija.


El comienzo del compromiso político

En esos años tuvo lugar un proceso, desapercibido por el público, que marcaría la imagen de Grass más que todas sus demás actuaciones, y por lo general no para mejor: su compromiso político. En realidad tenía previsto pasar un tiempo en EEUU tras el resonado eco que tuviera "El tambor de hojalata", un viaje organizado por Höllerer, pero al proceder al examen médico necesario le descubrieron algunos nódulos en el pulmón. Podían tratarse con pastillas y un cambio de aires, por lo que la familia regresó a Berlín a principios de 1960, donde nació su hija Laura un año después. En 1961 Willy Brandt, desde 1957 Alcalde gobernador de Berlín, fue elegido candidato cabeza de fila para las legislativas federales que se celebrarían en otoño de ese mismo año. Cuando el 13 de agosto de 1961 se construye inesperadamente el muro de Berlín, que separaría la parte occidental de la oriental de la ciudad y de la RDA, era indispensable la presencia de Brandt en Berlín, pero simultáneamente debía dedicarse a la campaña electoral en toda la República Federal. Su contrincante era Konrad Adenauer, quien desde 1949 era canciller federal y respondiera a la construcción del muro, un hecho que naturalmente dio publicidad a Brandt, con ataques personales dirigidos al que fuera emigrante e hijo ilegítimo. En ese contexto, Brandt pidió ayuda a Hans Werner Richter, en su calidad de fundador del Grupo 47, una suerte de Néstor de los escritores alemanes, a fin de que los autores contribuyeran a redactar discursos, comunicados de prensa y declaraciones. Cabe mencionar que a la sazón no existía aún el aparato de asesores entorno a los dirigentes políticos mundiales; Kennedy, que se rodearía de ellos, acababa de asumir su cargo. Grass se enteró del llamamiento, a pesar de que Richter le consideraba anarquista y de ahí que no se hubiera dirigido a él, y en definitiva fue el único que desempeñó una verdadera labor y ayudó a Brandt a concebir, adaptar y corregir discursos, comunicados y llamamientos.
El acto de solidaridad con una persona blanco de discriminación y difamaciones conllevó una politización del joven autor. Asqueado por la reconstrucción y el milagro económico, aunque también por interés artístico, se había ido en su día de Düsseldorf rumbo a Berlín, más adelante el matrimonio abandonaría la República Federal para ampliar los estudios de ballet de Anna. La Alemania de la que se despidieron era en aquel entonces un país gobernado por el partido cristianodemócrata CDU por mayoría absoluta. Al cooperar con Brandt, Grass se vio directamente involucrado en asuntos políticos concretos, a los que dedicó mucho tiempo. De esta forma repitió la trayectoria de sus protagonistas: Oskar se mantuvo toda su vida al margen, encerrado en una torre de marfil en "El tambor de hojalata" y sólo a través de su novela había divulgado sus ideas; en la novela "El gato y el ratón", Mahlke se enfrenta a la realidad, pero fracasa y termina aislado en la cabina de radio muda sumergida en el fondo del mar; sólo Amsel y Matern salen del taller de Bellas Artes de Amsel, a fin de dedicarse al mundo exterior.

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Las campañas electorales 1965-1972

Este es el camino que recorre ahora Günter Grass. Comulgando ampliamente con los objetivos políticos del SPD, brinda su apoyo a ese partido, en particular, durante las giras electorales realizadas en 1965, 69 y 72. La cantidad de actuaciones superaba las hechas por conocidos líderes políticos. No por casualidad se trató de campañas en las que Brandt se presentaba como candidato cabeza de fila, un político que se granjeó la adrniración de Grass al defender una postura política clara en las postrimerías de la República de Weimar, a una edad a la que Grass era aún un entusiasmado soldado de Hltler y creía en la guerra total y en la victoria final. Habida cuenta de que Grass nunca había sido socialista, el programa del partido convenido en Godesberg (por el que el SPD pasó a ser un partido de masas en 1959) fue una condición sine qua non para su participación activa. Brandt fue quien llamó la atención de Grass sobre el político Eduard Bernstein (1850-1932), quien era tachado en sus propias filas de revisionista, había abjurado ya hacia principios de siglo de la revolución y apostaba por la evolución y una política de moderación y de avance paulatino. Si se deseaba cambiar algo en la RFA, tras la dimisión de Adenauer en 1963, si la meta era dar vida a la democracia formal, debía realizarse un cambio de poder, algo que únicamente podría hacerse realidad si el SPD lograba deshacerse de la limitación que suponía el obtener sólo un tercio de los votos por su condición de partido obrero y encontrara seguidores entre la burguesía. Ese fue el objetivo declarado de Grass en sus campañas electorales, hacer que el SPD fuera una opción electoral para, a título de ejemplo, los representantes de la burguesía culta. Por ello se esforzó por que su compromiso encontrara un respaldo más amplio; así es como se crean las iniciativas electorales locales, en las que directores de escuelas, abogados y médicos dan su apoyo al SPD y hacen campaña en su favor. En 1969 se alcanza el primer objetivo al lograr una estrecha mayoría a favor de una coalición entre el SPD y el partido liberal. Cuando en las legislativas de 1972 los votantes lo confirman a pie de urna, Grass anuncia que se retira de ese tipo de campaña, pues por un lado considera que las iniciativas electorales ya no requieren su tutela ni el impulso que pudiera darles y, por otro, Brandt parece curiosamente cansado, decepcionando ciertas expectativas en materia de política interior que reivindicaban más participación ciudadana. En 1974 y a raíz del caso Guillaume, en el que un estrecho colaborador se destapó como espía de los comunistas, Brandt presenta su dimisión. Grass no apoyaría a ningún otro candidato de la misma forma que a Brandt, que entretanto se contaba entre sus amigos personales. Todas las demás actuaciones de apoyo al SPD y a candidatos concretos serían más objetivas y puntuales.

Literatura y política

En un discurso que pronunció en 1966 en Princeton, EEUU, Grass aún hizo una rigurosa distinción entre literatura y política, entre poeta y patrocinador en campañas electorales. Desde siempre había refutado una mezcla de ambas esferas en el sentido propugnado por Sartre, según el concepto de una "literatura comprometida y más aún la literatura operativa de la Nueva Izquierda después de 1967: El autor que desea meterse en política ha de abandonar el escritorio y comparecer allí donde tiene lugar la política en una democracia representativa como la de la RFA, esto es, en las campañas electorales. En "Diario de un caracol", publicado en 1972, el año en que participa por última vez en una campaña antes de las legislativas, hace una retrospectiva de la penúltima campaña de 1969 y ve la relación del poeta Grass y la política con más flexibilidad. En un bar muestra a dos jóvenes colegas, de actitud crítica, tomando como ejemplo dos posavasos, cómo pueden alejarse y acercarse, uno puede tapar al otro y viceversa y en algunos casos pueden apoyarse mutuamente.

En la fase en que participa activamente en las campañas electorales de 1965 a 1972, el posavasos político apoya al literario. En 1966 se estrena "Los plebeyos ensayan la rebelión", una obra de teatro que plantea de forma crítica el concepto de un teatro político. Sin embargo, esta pieza es interpretada erróneamente como obra política y recibe duras críticas. La antología "Preguntas a fondo" de 1967contiene un largo poema de protesta contra los poemas de protesta, con el que Grass cae en descrédito entre los partidarios del poeta alemán más popular de entonces, Erich Fried. En general, ya no son los representantes de la vieja derecha sino los de la nueva izquierda a quienes hostiga. En la novela "Anestesia local", en la que trabaja a la sazón y que es publicada en 1969, Grass ha de cambiar de frente en medio del trabajo. Originalmente había planteado el tema de un general de Hitler, que pretende por fin ganar las batallas de la II Guerra Mundial en un cajón de arena, pero al final se convierte en una lucha contra el accionismo violento de quienes se declaraban revolucionarios aunque eran de buena cuna, cuyos remordimientos debido a los propios privilegios llevan a la lucha de clases (que sólo conocen de los libros) en nombre de un proletariado que desconocen personalmente (Y que no existe ya de esa forma). En el ambiente "revolucionario" que se respiraba entre los intelectuales alemanes, la obra de teatro 'Antes", que configura la parte central de la obra en prosa, es un fracaso en toda la línea, mientras que poco después la novela publicada cuando en EEUU se habían desatado las protestas contra Vietnam tiene allí un enorme éxito. El semanano "Time" dedica a Grass su editorial, refiriéndose a él como un hombre "que con sus palabras llega a los Jovenes" y como uno de los autores principales de Alemania y del mundo entero.

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Los años setenta, "El Rodaballo"

La retirada de Grass de la vida política en 1973 se debía también a razones personales. En 1965 nació el último de los hijos de su primer matrimonio, Bruno Thäddáus; uno sus padrinos era el consejero berlinés de economía y posterior ministro de Economía y Hacienda, Karl Schiller. Ya la antología "Preguntas a fondo" documenta en 1967 los síntomas de crisis en el matrimonio, por mucho que se aleje de lo autobiográfico, algo que Grass denominaría más tarde "entendiendo el matrimonio como una estructura de puente" o "desgaste de material". Para proteger a los niños se divorcia de Anna sólo en 1978, a pesar de que ambos cónyuges encontraran entretanto sendas parejas nuevas. En 1973 Grass se muda con Veronika Schröter y sus dos hijas de primeras nupcias, a un antiguo alcaide parroquias en Wewelsfleth en la región del Bajo Elba. Mantiene una parte de la casa de Berlín situada en la calle Niedstrasse como oficina. Grass ya redactaba por aquel entonces un recetario narrativo anunciado ya en "Diario de un caracol", un trabajo épico sobre "el ser humano como animal que sabe cocinar". Su mentalidad patriarcal habitual es puesta en tela de juicio por las ansias de emancipación de su nueva mujer. Aparentemente, la pareja no logra redefinir su relación; Veronika espera un hijo que nace en verano de 1974, por lo que una y otra vez intentan charlar, reconciliarse y comenzar de nuevo, pero no pueden salvar el abismo que les separa. La prolongada crisis matrimonial da al "Rodaballo" una dimensión completamente nueva: El tradicional rol de la mujer como costurera y cocinera se amplía para integrar su papel como amante, esposa, compañera; el manuscrito, cada vez más voluminoso, se convierte en estudio del rol del hombre y la mujer desde la Edad de piedra hasta la actualidad.
La estructura exterior la constituyen los nueve meses de un embarazo, la interior, el cuento apuntado por Phllipp Otto Runge con el título "Del pescador y su mujer", en el que un milagroso rodaballo cumple los deseos cada vez más fantásticos de llsebill, la mujer del héroe del cuento, hasta que finalmente quiere ser Dios y vuelve a la pobreza de sus orígenes. Sólo que Grass hace una versión más realista, en su momento descartada por Runge, en la que el hombre, el héroe inmortal del cuento, es quien alberga las ambiciones imposibles, llegando casi a destruir la tierra, a la que contrapone el principio de la mujer que protege, alimenta y da vida, que encarna un verdadero progreso y no un esfuerzo inútil. De ahí que no sea un libro sobre el movimiento feminista sino sobre las dificultades que tiene un hombre marcado por las tradiciones con dicho movimiento feminista, tal y como lo pone una crítica. En cualquier caso, la crítica y el público en general lo acogen con entusiasmo, convirtiéndose en un éxito mundial. Catorce años después de "Años de perro" el poeta épico Grass ha regresado, con más fuerza que nunca y sin pasar desapercibido, algo que conservaría de ahí en adelante. "La fama es algo que parece despertar las ganas de mear encima", apuntaría Grass en 1972 con clarividencia en "Diario de un caracol". Es una afirmación que se confirmaría en los años siguientes una y otra vez; cuanto más famoso se hacía Grass a escala internacional, tanto mayor es esa necesidad de quienes le envidian, incluso parecería que se incrementó en progresión matemática. Durante la realización del "Rodaballo" de 1973 a 1977, Grass viaja con frecuencia con amigos escritores de Berlín occidental a Berlín oriental, entre los que figuran Rolf Haufs, Hans Christoph Buch, Christoph Meckel, Peter Schnelder y Nicholas Born, donde celebran reuniones en las casas de Günter Kunert, Hansjoachim Schádlich, Slbylle Hentschke, jurck Becker o Sarah @rsch y tras proceder a un sorteo se leen extractos de las respectivas obras como antes en el seno del Grupo 47, es decir, los artesanos entre ellos, algo que aprecia mucho Grass. Los servicios de la Seguridad estatal (Stasi) únicamente registran los nombres de los asiduos; de ahí que figurara en el archivo que Grass acudió a las últimas reuniones acompañado de una mujer rubia y delgada: Ute Grunert, que a final de los años setenta ayuda a Grass a salir de las crisis personales y con quien contrae matrimonio en 1979.

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Günter Grass y las artes gráficas

Después de diez años dedicados a actividades políticas a partir de los años setenta, Grass vuelve de lleno a su profesión original. En 1958 había abandonado la escultura para escribir "El tambor de hojalata" y otras obras épicas, aunque nunca había dejado de dibujar, como se pone de relieve en las reproducciones contenidas en sus antologías líricas. Entonces vuelve a dedicarse a las artes gráficas en la nueva esfera privada por la que se caracteriza su vida después de 1972. Al principio hace grabados, más tarde también litografías y el público se percata de algo que únicamente podía intuirse a partir de publicaciones puntuales de algunas de sus obras: Las obras escritas de Grass, poemas, novelas u obras de teatro, con frecuencia las inicia, acompaña y sigue con dibujos y gráficas con los mismos motivos e imágenes, formando toda una serie coherente de obras gráficas que acompañan los textos. Esta evolución comienza cuando pasa a imprenta "Diario de un caracol" en 1972 y Grass hace y publica grabados de los caracoles del libro y continúa en 1974 con trabajos gráficos previos al "Rodaballo" y en 1976 con la carpeta "Fui con Sophie a recoger setas", una obra en la que dedica poemas y litografías al tema al que volverá posteriormente en "El rodaballo". Incluso con más detalle realiza en los años ochenta los trabajos gráficos previos a "La ratesa" y a pesar del voluminoso bloque épico denominado "Es cuento largo" puede constatarse en los años noventa un incremento de obras en las que se conjugan las diferentes artes, en las que imagen y texto, poesía y prosa, acuarela y apunte con pincel conforman un todo.

"Encuentro en Telgte"

"El rodaballo" tuvo un efecto secundario que sorprendió al propio Grass. La reunión que describe en el capítulo "El cuarto mes" entre Martin Opitz, entrado en años, y el joven Andreas Gryphius, que tiene lugar el 2 de septiembre de 1636 en Danzig, algo factible por el lugar y la fecha en cuestión, aunque no está documentada históricamente, dio a Grass el chispazo de idear con motivo del 70 aniversario de Hans Werner Richter en 1978 un encuentro, a imagen y semejanza de las reuniones del Grupo 47, de los principales poetas del barroco celebrado en 1647 en Telgte. Grass había visitado ese enclave de peregrinaje en Westfalia en una de sus giras electorales, un sitio cargado de historia, entre Münster y Osnabrück, donde en 1647/48, al finalizar la Guerra de los Treinta Años, los diplomáticos prepararan un sinnúmero de tratados que se dieran en llamar "La paz de Westfalia", que casi sin excepción provocaron nuevos enfrentamientos bélicos. En ninguna de sus obras se pone de manifiesto con más claridad que la disciplina mental de Grass se basa en homologías estructurales (también el hombre, como Sísifo, lleva a la cima una y otra vez rocas que vuelven rodando y nunca quedan arriba). Así es como un encuentro ficticio de poetas después de la guerra más prolongada de Alemania puede ciertamente reflejar y anticipar la situación de los escritores después de la guerra más sangrienta. Mientras que los resultados de los regateos diplomáticos ya han quedado obsoletos debido a nuevas guerras y acuerdos de paz y el manifiesto político con el que los poetas pretenden ejercer influencia sobre los acontecimientos en Münster y Osnabrück se quema sin llegar a ser leído, su poesía se mantiene viva y acababa de ser reunida en 1968 por el germanista de Goúnga, Albrecht SchöSne, en una antología que sirve de principal fuente de inspiración a Grass. Lo que creemos saber de la Guerra de los treinta años, lo que por así decirlo ha penetrado las mentes de los legos, se lo agradecemos a las novelas picarescas de Grimmelshausen. Por esa razón, Grass hace que la taberna que concibe ante la puerta de Telgte sea regentada por la "Landstösrtzerin Courage" de Grimmelshausen. La figura que aparece en la novela de un colega de aquella época da refugio a los poetas reales en su encuentro ficticio.

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La adaptación cinematográfica del "Tambor de hojalata", "Partos mentales"

Mientras va cobrando forma y volumen el manuscrito sobre el encuentro de los poetas barrocos (Grass había pensado originalmente en un relato corto), el director de cine especializado en adaptaciones literarias Volker Schlöndorff acomete el rodaje del "Tambor de hojalata", veinte años después de su publicación. Fue un proyecto que se había planificado con anterioridad, pero sólo el productor Franz Seitz logró presentar un proyecto que satisfaciera al autor. Grass cooperó en la adaptación del guión y también estuvo presente en una parte del rodaje; así nace una amistad entre el director y el autor. Con un elenco magnífico, Schlöndorff logra traducir de forma convincente la sintaxis del escritor a la óptica de la cámara. Ningún lector del "Tambor de hojalata" una vez vista la película podrá evitar sentirse fascinado por ella; Charles Aznavour se convierte para él en Sigismund Markus, Mario Adorf en Matzerath y Angela Winkler en su mujer Agnes y al leer lo que dice Oskar recordará siempre la voz de David Bennent. La película se estrena en 1979 en los cines y obtiene un gran éxito. Le llueven los premios, entre ellos obtiene en 1980 el ansiado "Academy Award", el Oscar a la mejor película extranjera, siendo la primera vez que se concede dicho premio a una película alemana.

En 1979, durante un viaje a China, Singapur, Manila y El Cairo por encargo del Instituto Goethe, en que en una parte del mismo el matrimonio Grass va acompañado de los Schlóndorff, los hombres conciben otra película basada en un guión original de Grass, quien a finales de octubre, inmediatamente después de volver a casa, se pone manos a la obra. No obstante, el proyecto fracasa y lo que se publica en verano de 1980 como libro es una suerte de diario de trabajo en el que Grass, aparte del recuento del viaje describe la concepción de su "novela de cine". La historia de un matrimonio de maestros, que en 1980 repite el viaje realizado por los Schlöndorff y los Grass un año antes y que no sabe si traer un hijo a este mundo de superpoblación, miseria, energía nuclear y ante la perspectiva de un inminente gobierno de Strauss.
En general, "Partos mentales", cosecha muy malas críticas, aun cuando john Irving, uno de los grandes admiradores de Grass, eligiera precisamente esa "mezcla de libro científico, relato y película nunca rodada" para escribir un profundo ensayo sobre su autor preferido, dado que según él en esa obra era posible echar una mirada al taller del autor, vedado por lo demás a los de afuera. También Grass se siente descontento con la obra, que si bien está escrita de forma virtuosa carece del "contenido rebelde". De esta forma, "Partos mentales" trajo consigo una ruptura. Por un lado la obra sirve para probar técnicas decisivas para la narrativa filmica y futurista de sus obras posteriores y demuestra el interés de Grass por una visión global, por otro llevan a que el autor se impusiera una prohibición de escribir, según su propia afirmación, y volviera después de más de veinte años a la escultura. Habrían de pasar tres años para que volviera a intentar escribir y seis hasta su próxima obra en prosa.

"La Ratesa"

A principios de los ochenta se radicaliza su posicionamiento político, al defensor a capa y espada de la evolución le falta el tiempo necesario para ella. La vertiginosa escalada nuclear que tiene lugar en la pugna entre el Este y el Oeste, la catástrofe económica en el Tercer Mundo, donde la pobreza se extiende con pasos de gigante, la catástrofe ecológica con mares contaminados, la atmósfera tóxica y los bosques talados o muertos hacen que la "materia prima tiempo" sea cada vez más escasa. Cuando en 1982 Grass es galardonado en Roma con el Premio Antonio Feltrinelli a la prosa narrativa, su discurso de agradecimiento se centra en el tema "La destrucción de la Humanidad ha comenzado". La certeza de que la literatura ilustrativa siempre ha acabado sobreviviendo a las dictaduras que intentaban subyugarla; se pone en tela de juicio la "tasa de crecimiento de la inmortalidad" cuando la Humanidad misma se destruye.
Con estas visiones pesimistas Grass vuelve paulatinamente a la literatura a través de grabados en placas de barro o escritos en cerámica, que luego pasa al horno con la escritura. Con gran minuciosidad busca largamente una forma que le permita narrar el ocaso de la Humanidad sin caer en la ciencia-ficción; el conocedor de la Biblia y de teología encuentra el género del apocalipsis en auge en los tiempos del judaísmo y el cristianismo y que sólo sé
recogió parcialmente en los escritos canónicos: Dios envía a uno de sus elegidos visiones del fin imparable. Con dolores apocalípticos y signos cósmicos muere el malvado León y nace uno nuevo y bondadoso; su choque provoca una dislocación cósmica en la que incluso cambia la calidad del tiempo. En la obra de Grass se trata de ratas hembras madres de distintos clanes, que se condensan hasta llegar a una ratesa simbólica, que envían al autor visiones del fin de la Humanidad y del nacimiento de la rata Eón, a la que contrapone toda una serie de historias para tratar de evitar el final.
Al publicarse el libro en 1986, los renombrados críticos de los principales rotativos se precipitaron a criticarlo duramente. Ninguno de ellos analiza el complicado entramado ni el género escogido. Parece como si se deseara decapitar al portador de malas noticias, al que reducen la obra, como si se tratara meramente de un editorial. En "La ratesa" se puede observar por primera vez el curioso fenómeno de que los críticos alemanes se habitúan a tratarlo sin contemplaciones, como lo formularía sorprendido un periodista luxemburgués, mientras que cada nueva obra es elogiada por lectores entusiasmados y el nombre mundial del autor va en continuo aumento. Este fenómeno no tiene parangón, sólo podría compararse a lo sucedido en las fases tardías de Goethe o de Thomas Mann, donde convivían la fama internacional con la incomprensión desdeñosa entre los "chicos de la prensa" de una Alemania provincial.

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La estancia en la india

Cuando tras la publicación de "La ratesa" Grass hace realidad el plan que albergara desde su primera visita a la India en 1975 de permanecer durante un tiempo considerable en el subcontinente, esa decisión es interpretada acto seguido por la prensa y por los críticos, que deberían conocerle mejor, como huida de los desagradecidos alemanes. En cambio, lo que pretendía Grass era enfrentarse al contraste entre ricos y pobres en el resto del mundo, tan claramente dividido entre Norte y Sur, allí donde tiene lugar la confrontación, en Calcuta, que precisamente por esa razón considera la capital secreta del mundo. Como dijera un crítico, Grass volvía a sus raíces: se expone a la miseria, dibujando como si se le fuera la vida en ello, cuando le faltan palabras para describirla en su diario. Con una compañía de teatro bengalesa ensaya su obra sobre los plebeyos, cuenta a obreras indias de la industria tabacalera, que han de trabajar en condiciones completamente insalubres, los inicios del movimiento obrero en el capitalismo temprano alemán, en particular, poniendo como ejemplo los trabajadores de las tabacaleras. Además, apoya un proyecto escolar para los hijos de los más pobres, los habitantes de los suburbios en los vertederos de basura, que sobreviven gracias a los residuos de la ciudad de Calcuta. Cabe mencionar que el matrimonio no vive en el barrio alto de los diplomáticos o protegido en un complejo hotelero internacional, sino a la usanza de la clase media india. Debido al mal estado psíquico y físico de Ute Grass han de abandonar la India a principios de 1987 - "Se debe al clima, la miseria, la indiferencia y porque no puedo hacer nada en su contra".

De los apuntes tomados en la India, los innumerables esbozos y los dibujos que hiciera allí mismo o posteriormente en Alemania e inspirado en un poema de doce partes, cuya primera versión ya fuera concebida en Calcuta, Grass compone el libro "Sacar la lengua", publicado en otoño de 1988 y que aúna todas las disciplinas que domina el autor. La enumeración de los libros que se llevó a la India, desde Lichtenberg hasta Chargaff pasando por Schopenhauer, pone de relieve que Grass viajó intencionadamente como europeo ilustrado, que no desea encubrir las penurias mejorables desde una relatividad multicultural. El libro gira en torno a la diosa Kali, la omnipresente diosa negra de la destrucción, que siguió los pasos de la "cocinera negra" del "Tambor de hojalata" así como de la melancolía elevada a figura humana. Es representada sacando la lengua, un símbolo de vergüenza, por sus ansias destructivas. A ella es a quien el libro debe su título "Sacar la lengua", como señal de vergüenza, por compartir la responsa-bilidad por un mundo que se permite la miseria de Calcuta.

No revelado a los primeros lectores, el libro contiene ya el germen de "Es cuento largo". Grass lleva consigo un ejemplar aún sin publicar de la obra "Tallhover" de Hans joachim Schádlich y apunta al final, donde Schádlich hace que el eterno soplón se suicide: "Escribiré a Schádlich que no, Tallhover no puede morir" y continúa imaginando la figura: "Tallhover, inmortal, vive ahora en el Oeste, introduce nuevos métodos de espionaje, se convierte en inspector de búsqueda por rastreo..." De la metonimia coloquial "Ute se había llevado sobre todo obras, de Fontane a la India" se deriva la idea de concebir la figura de Fontane como acompañante real, resultan conversaciones sobre la rebelión india, que Fontane presenciaría en Inglaterra. Tallhover, eterno, y Fontane, a quien Thomas Mann denominara "el inmortal" en uno de sus ensayos, se salieron de sus respectivos textos, son de carne y hueso y están a disposición del autor, lo único que falta es la trama.

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La caída del Muro y la unificación: "Es cuento largo"

Tan sorprendente para Grass como para todos los políticos y expertos en el Este y en el Oeste, el régimen comunista, el imperio ruso que parecía erguirse sobre cimientos de hormigón, empieza a tambalearse; el acontecimiento más espectacular de este temblor, que afecta a casi una tercera parte del mundo, es en 1989 la caída del "muro", la frontera de la muerte entre las dos Alemanias. Cuando se iniciaron los cambios, Grass se hallaba en la meseta central de la República Federal y de la RDA, a fin de dibujar "madera muerta", los bosques en vías de extinción y su muerte en las dos Alemanias con independencia de los sistemas políticos, que ya desde hacía mucho tiempo habían desaparecido de las noticias de actualidad y a los que se restaba importancia en los informes oficiales sobre los daños ocurridos en la silvicultura.

Grass siempre consideró la caída del muro como un golpe de suerte. Alemania se convirtió en el principal beneficiario de las reformas introducidas por Gorbatschow y propiciadas, en su opinión, por la Primavera de Praga, el
Sindicato Solidaridad de Polonia, las conferencias de Helsinki y la política de acercamiento al Este instrumentada por Brandt. Hable a cuenta de que Grass, a diferencia de la mayoría de los escritores de su época, nunca coqueteó con el socialismo, tampoco se perdió en elogios sobre la RDA. Sólo en un artículo necrológico se refiere en términos positivos a que se despidiera sin derramamientos de sangre, que a ningún funcionario, ministro ni militar se le ocurriera la idea de utilizar el ejército o la policía populares en contra del pueblo.

Sus duras críticas, como diría una década después él mismo, con frecuencia demasiado duras, con relación a la forma en que se llevó a cabo la unificación se debían a tres razones. En primer lugar, Grass una y otra vez está allí en la mejor de las compañías, junto a Goethe y a Tomas Mann, sintió desconfianza de los alemanes. Incluso en su libro más reciente, "Mi siglo", pone en evidencia en qué medida "su" siglo fue el siglo de Alemania, cuántas páginas negativas de la historia del siglo fueron escritas por este pueblo en el corazón de Europa. La segunda razón residía en la repetición de un error, que ya como joven escritor había planteado en sus novelas "El tambor de hojalata" y "Años de perro": Una vez más las reformas indispensables después de décadas de una dictadura criminal fueron concebidas en primera instancia como reforma monetaria. Al criticar la unificación, Grass se sirve de las palabras textuales de su crítica de la política en la primera fase de la posguerra. Y la tercera razón era precisamente esa eliminación, ansiada por todos, de cuarenta años de vida y de rendimiento alcanzado en difíciles circunstancias, con la invasión del marco alemán. Los 41 años no deberían haber existido, los cinco nuevos Lánder debían recibir la oportunidad histórica de volver a comenzar por así decir con la: reforma monetaria de 1948. Mientras que Grass es blanco de golpe tras golpe en la prensa por sus afirmaciones, en la sección de economía del mismo periódico se leería la misma crítica pero mucho más aguda poco después y más adelante también en la sección de política, a raíz de la sorprendente victoria electoral del partido PDS.

Una abundante trama que le brinda la Historia para las "inmortales" figuras de TaIlhover y Fontane, concebidas ya en 1986. Antes de estructurar en profundidad su novela histórica situada en los días de la unificación, intercala un estudio satírico. En la narración "Malos presagios" trata los temas que le ocupan de forma ligera y satírica como, por ejemplo, el traslado de la frontera del marco al río Oder, la apropiación pacífica de tierras en nombre de los muertos, la fusión de los países europeos en el crisol internacional de los ejecutivos materialistas. Cuatro décadas de trabajo épico le enseñaron a no repetir el error que cometiera en 1960, es decir, publicar vanas grandes obras en sucesión, sino relajar los músculos entre un trabajo y otro dedicándose a obras de menor envergadura. Con esta obra regresa por primera vez a su ciudad natal, Danzig/Gdansk, en la que se sitúan también "El rodaballo" y "La ratesa".

Grass, como tantas veces antes, ya había elaborado toda una serie de motivos, escenas, incluso capítulos para su novela de Berlín, cuando de pronto da con la posición narrativa que ya se trasluce en la primera frase de sus obras: "Nosotros los encargados del archivo... " Un grupo sin nombre ni rostros de narradores del archivo de Fontane en Potsdam investiga la vida de Theo Wuttke, altas Fonty, ya que para ellos encarna al "inmortal" (en toda la novela no se menciona explícitamente a Fontane), dando así sentido a su "existencia de esclavos de las notas a pie de página". Fonty nació exactamente cien años después que Fontane, en el mismo lugar, NeuRuppin, vive una parodia de la vida de aquél en el siglo XX, y con frecuencia se desdibujan las líneas que le separan de su original. A su lado está el personaje Tallhover concebido por Schádlich, alias Hoftaller, el eterno soplón, que en su vida actual es oficial del Servicio de Seguridad estatal (Stasi) encargado del colaborador inoficial Wuttke. De ese modo, la unificación y los acontecimientos que la precedieron, la revolución del 48 y la unificación del Reich de 1871, son examinados desde la óptica de una "existencia truncada", que sobrevivió el sistema al precio de eventuales servicios de espía y de un insignificante agente de la Stasi que en definitiva también fracasó. Todo es narrado por unos intelectuales que habían terminado por aceptar el sistema que ahora les ofrecía una salida, aunque de momento en peligro. En varias ocasiones, Grass hizo hincapié en que únicamente de esta forma es posible hacer poesía histórica, "desde la perspectiva de los perdedores y culpables". En efecto, la novela histórica en la literatura universal desde el "Götz" de Goethe hasta "Lo que el viento se llevó" de Margaret Mitchell, pasando por las novelas "Waverley" de Scott, nunca se escribieron desde la óptica de los vencedores, sin que por eso se supusiera que Goethe deseara que volvieran los caballeros bandidos ni Mitchell la esclavitud.

Pero precisamente eso sucedió en el caso de Grass. Con pocas excepciones, los críticos de los principales periódicos no analizaron el complejo entramado interrelacionado, fruto de muchos años de intenso trabajo. El profundo abismo que separa al autor de la mayoría de sus críticos, que pudo observarse por primera vez al publicarse "La ratesa", va en aumento, hasta culminar en el famoso fotomontaje que apareciera en la portada de la revista "Spiegel", en el que el renombrado crítico Marcel Reich-Ranicki rompe literalmente el libro en
dos, un hecho que un rotativo británico tachara de "La noche de los cristales rotos de(1) Reich". Sin embargo, de lo que no se Percataron en el Oeste era la buena acogida que tuvo la obra en el Este, donde se elogió precisamente la defensa de "quienes no pueden verse como los beneficiados de la unificación", como lo explicara el germanista Klaus Pezold de Leipzig. Y la fama mundial de Grass sigue creciendo, un año después de la publicación de "Es cuento largo" obtiene el galardón cultural más significativo de Dinamarca, el premio Sonning, en 1999 como primer autor en lengua no española recibe el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

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"Hallazgos para los que no leen", "Mi siglo"

Aun cuando en el caso de "Es en cuento largo" Grass se sintiera muy seguro de su capacidad como escritor, artista e historiador y no le afectaran demasiado las críticas, dado que ni siquiera se referían a estos aspectos, es muy probable que esa malinterpretación de su undécima obra épica, tras cuarenta años de trabajo como poeta, le hiriera profundamente. La cantidad de críticas negativas le hicieron "efecto", como diría él mismo en términos de boxeo: "A los periodistas deportivos, que creían observarme en el ring, admitiré que estaba herido... "
Grass, que desde siempre había sentido la imperiosa necesidad de alternar las disciplinas artísticas, se retira al tradicional refugio alemán, y en los bosques que rodean la localidad de Behlendorf cerca de Lübeck, donde reside a la sazón, empieza a pintar con acuarelas, como en sus tiempos de estudiante. Aparte de imágenes de árboles aparecen poco a poco "hallazgos", objetos de su entorno, a los que añadiría versos cortos escritos con pincel; la amplitud del "cuento largo" se restringe al escritorio, la casa, el taller y el terreno; tras las diástola del panorama histórico en la novela siguen los sístoles de lo privado e íntimo, "todo estaba al alcance de la mano", como resumiría el propio Grass los temas elegidos.

"Es muy posible que en 'Hallazgos' se aborden temas que conducen a otras cosas", afirmó Grass con motivo de la publicación del libro en 1997. Una consecuencia de "Hallazgos" fue "Mi siglo", no en lo relativo a temas individuales, sino a la estructura global de la obra. El diario hecho con acuarelas se convirtió en un anuario, un "centannone", un diario centenario, con cien relatos y novelas, y las acuarelas marcan para cada año los motivos y símbolos principales. Entretanto, Grass gozaba de un renombre internacional; en 1999 se publicaron traducciones de "Mi siglo" en China, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Italia, Corea del Sur, Países Bajos, Noruega, Portugal, Suecia, España, Chequia, Hungría y EEUU. Ya se habían acordado las adaptaciones al árabe, búlgaro, hebreo, hindú, japonés, catalán, croata, lituano, malasio, macedonia, persa, rumano, ruso y turco.
El último Premio Nobel de este siglo distingue a Günter Grass, "porque ha dibujado la olvidada faz de la Historia en fábulas grotescas y satíricas". Y, ¡quién mejor que este autor muy alemán podría haberlo hecho al final de este siglo, un autor que en su juventud vivió las repercusiones de la I Guerra Mundial en su patria, que tenía la edad justa para convertirse en verdugo y testigo de la 11 Guerra Mundial, cuyo talento para hilar fábulas grotescas casi le obligaba a evitar que esa Historia que presenciara no cayera en el olvido!

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Cronología de Günter Grass

1927 Günter Grass nace el 16 de octubre en el barrio de Langfuhr, Danzig. Hijo de propietarios de una pequeña tienda de ultramarinos

1933-44 Escuela primaria y secundaria en Danzig

1944-46 Auxiliar de artillería antiaérea, servicio de trabajo, soldado, prisionero de guerra

1946 Puesta en libertad, trabajos en el campo y en una mina de potasa

1947-48 Aprende el oficio de cantero y marmolista en Düsseldorf

1948-52 Estudios de Artes Gráficas y Plásticas en la Academia de Artes de Düsseldorf con los profesores Otto Pankok y Sepp Mages

1953-56 Estudios de Escultura con el profesor Karl Hartung en la Escuela Superior de Bellas Artes de Berlín

1954 Contrae matrimonio con la suiza Anna Schwarz

1955 Tercer premio en el concurso de poesía de la emisora de radio Süddeutscher Rundfunk. Primera lectura ante a la sociedad literaria Grupo 47

1957 "Las ventajas de las gallinas galgas". Traslado a París

1957 Nacen sus hijos Franz y Raoul

1958 Premio del Círculo cultural de la Asociación Federal de la Industria Alemana. Premio del Grupo 47 por la lectura de "El tambor de hojalata"

1959 "El tambor de hojalata"

1960 Retorno a Berlín. "Empalme de vías" (poemas)

1961 Nace su hija Laura. "El gato y el ratón". Primera participación de apoyo a Willy Brandt en campaña electoral

1962 Premio francés de Literatura "Le meilleur livre étranger" por "El tambor de hojalata"

1963 "Años de perro"

1965 Nace su hijo Bruno Thaddáus. Campaña electoral para el SPD en las legislativas.
Premio Georg Büchner. Doctor honoris causa por el Kenyon College, EEUTJ

1966 "Los plebeyos ensayan la rebelión"

1967 "Preguntas a fondo" (poemas). Premio Fontane

1968 "Discurso sobre lo sobreentendido" (discurso político y comentarios)

1969 "Anestesia local", 'Antes". Campaña electoral para el SPD

1970 "Obras de teatro" (Obras completas de sus dramas). Viaje a Varsovia con Willy Brandt

1971 "Antología lírica"

1972 "Diario de un caracol". Participación en la campaña electoral del SPD en las legislativas

1973 "En honor a María" (poema con fotografías)

1974 Nace su hija Helene. "El ciudadano y su voz" (discursos políticos y comentarios)

1976 "Me fui con Sophie a recoger setas" (poemas y litografías). Doctor honoris causa por la Universidad de Harvard, EEUU

1977 "El rodaballo", Premio Internazionale Mondello, Patermo

1978 Premio internacional de Literatura, Viareggio. Medalla Alexander Majkowski, Danzig

1979 Contrae matrimonio con Ute Grunert. "Encuentro en Telgte". La película "El tambor de hojalata", dirigida por Volker Schlóndorff, obtiene, entre otros, la Copa de Oro del Premio Federal de Cine, la Palma de Oro del Festival de Cannes y el Academy Award "Oscar" a la mejor película extranjera (1980)

1980 "Patos mentales o los alemanes se extinguen"

1983 "Ay, rodaballo, tu cuento termina mal" (poemas). Es elegido presidente de la Academia de Bellas Artes de Berlín (hasta 1986)

1986 "La ratesa". Estancia en Calcuta de agosto de 1986 a enero de 1987

1987 Publicación de las obras completas en diez tomos con motivo de su 60 aniversario

1988 "Sacar la lengua"

1990 "Madera muerta". "Compensación alemana de cargas". Le invitan a dar conferencias de poesía en la Universidad de Francfort sobre el tema "Escribir después de Auschwitz". Doctor honoris causa por la Universidad de Poznán

1991 "Cuatro décadas. Un informe de taller"

1992 "Malos presagios"

1993 "Paisaje en noviembre" (poemas). Doctor honoris causa por la Universidad de Gdansk. Es nombrado ciudadano de honor de su ciudad natal Gdansk

1994 Gran Premio de Literatura de la Academia Bávara de Bellas Artes

1995 "Es cuento largo"

1996 Premio Sonning, Dinamarca. Premio Thomas Mano de la ciudad de Lübeck

1997 "Hallazgos para no lectores"

1999 "Mi siglo' (Edición de lectura y edición de gran formato con acuarelas). Premio Príncipe de Asturias de las Letras, España. Premio Nobel de Literatura

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