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La Esclavitud en Roma
Carolina
Mirabella *
La esclavitud fue un pilar básico en la estructura social
y económica de Roma, y el derecho a esclavizar un axioma
incuestionable.
La posesión de esclavos no se limitaba solo a las elites
de la política y la sociedad romana, también podían
ser propietarios, miembros de las clases sociales más bajas
e incluso los mismo libertos. Además, el número de
esclavos que podían poseer era muy variable, dependiendo
de la fortuna del señor.
Los domini, generación tras generación, influidos
por la educación que recibían, asimilaban desde la
infancia la capacidad y el derecho a dar órdenes a su servi.
Para los propietarios el trabajo físico era degradante, propio
de esclavos y de las clases sociales más humildes que no
tenían otro medio para subsistir. El rico, podía dedicar
su vida al ocio, su trabajo se limitaba a dar órdenes oportunas
a sus esclavos. El derecho y la autoridad que el señor ejercía
sobre sus siervos se originaba en la guerra, donde el vencedor tiene
el derecho a disponer de la vida del vencido, matarlo o perdonarle
la vida y convertirlo en su esclavo.
Los pueblos vencidos se veían privados de su libertad y del
control de sus vidas, separados bruscamente de sus lazos familiares.
Eran trasladados desde su lugar de origen a Roma o a otros centros
de comercios de esclavos, viajaban sufriendo todo tipo de vejaciones
y violencias durante el trayecto, y además estaba el impacto
psicológico, que suponían un cambio radical difícil
de asimilar.
El primer lugar de destino era el mercado de esclavos, donde la
venta de éstos tenía la misma consideración
que si de ganado se tratase. El vendedor, por ley, debía
informar de los defectos físicos, enfermedades, carácter,
reputación... de la mercancía expuesta y los detalles
quedaban reflejados en los documentos de compra-venta. Totalmente
despojado de su dignidad humana el esclavo era considerado como
una propiedad problemática, el comprador podía exterminarlo
si lo deseaba.
El esclavo ante la ley estaba totalmente desprotegido, formaba parte
de los bienes bona de su señor. Sólo les permitían
casarse según los principios del contubermiun (concubinato)
y no según el justum matrimonium, sus hijos eran ilegítimos
y propiedad del dueño de la madre. El propietario no tenía
obligación de proporcionarles calidad de vida, limitándose
en la mayor parte de los casos a atender sus necesidades básicas
de alimento, vestimenta y cobijo.
Esclavitud y violencia estaban íntimamente ligadas lo cual
se ponía en manifiesto principalmente a través del
maltrato físico y la explotación sexual. En caso de
desobediencia estaban sometidos al tribunal domesticum expuestos
a toda una colección de castigos, evidentemente la crueldad
del castigo servia de ejemplaridad disuasiva. Una esclava estaba
siempre expuesta a agresiones sexuales por parte de cualquier hombre
libre, incluso por un esclavo de rango superior. La prostitución
era un negocio donde iban a parar multitud de mujeres y niños
esclavos. Era perfectamente normal que un propietario pretendiera
satisfacer sus deseos sexuales con esclavos(a), muchos de ellos
eran elegidos para este fin. Sin embargo, algunos domini, humanizaban
el trato con los esclavos para que estuvieran contentos y fueran
más productivos lo cual los beneficiaba.
Es evidente que la afluencia de éstos esclavos tuvo defectos
considerables en muchos aspectos de la vida económica y social
en Roma. Los esclavos indoctos iban, la gran mayoría, al
campo pasando a ser los esclavos rustici; quedaban al margen de
cualquier privilegio, formaban el grueso de la población
esclava y vivían en condiciones de mera subsistencia, trabajaban
en las minas, en la agricultura y la ganadería. Como consecuencia
de la llegada de los esclavos al campo desapareció la pequeña
y mediana propiedad, se concentraron grandes terrenos, aparecieron
nuevas clases de cultivos y se desarrolló la ganadería;
además aumentaron los conflictos entre propietarios y esclavos.
Los esclavos eran empleados con una cierta referencia ya que éstos
no producían casi gastos y así las ganancias eran
máximas.
En la sociedad ciudadana la llegada masiva de los esclavos fue importante.
En la ciudad muchos esclavos contaron con la benevolencia de sus
dueños, llevando en general una vida cómoda y agradable.
En la familia urbana el esclavo llevaba a cabo todas las tareas
domésticas desde: portero, cocinero, secretario, cajero y
pedagogo de los hijos. Habían incluso eruditos capacitados
para ser médicos, artistas, comediantes; esclavos de lujo
que se compraban muy caros.
Como uno se imagina la condición de esclavos se vivía
de una manera muy diversa, en su conjunto mejor en la ciudad que
en campo donde los trabajos eran mas duros y la consideración
menor. Para el romano ser esclavo era denigrante.
A veces la esclavización y la deportación de esclavos
fueron masivas, la demanda llegaba a ser de 500.000 esclavos por
año. Roma se abastecía de esclavos principalmente
de sus prisioneros hechos en sus guerras de conquista. La segunda
forma de abastecimiento en importancia fue la reproducción
natural de la población esclava; los hijos de los esclavos
adquirían la condición de la madre. Otros mecanismos
de provisión de esclavos fueron: la venta de niños
por sus padres que les intercambiaban por dinero o por alimento,
la esclavitud voluntaria de desdichados que pretendían asegurarse
de por lo menos una vivienda y el sustento, el rapto y la piratería,
y la esclavitud por deuda.
La diversidad de la procedencia y destinos de los esclavos junto
con la variedad de ocupaciones que desempeñaban constituyeron
factores decisivos para que entre ellos no se creara una conciencia
de clase que los motivara a revelarse. Sin embargo en el 73 a. C.
hubo una rebelión realizada por Espartaco, fue la más
importante y constituyó una amenaza para la gran Roma. Los
esclavos perseguían más mejorar sus condiciones de
vida o alcanzar la libertad de un modo individual. Por otra parte,
la mayoría; por costumbres, cultura o instinto de supervivencia,
aceptaban su condición y los males que padecían eran
algo inerte a ésta.
Entre la población esclava también estaba establecida
una jerarquía condicionada, por la zona geográfica
de donde procedían. Además el tamaño de la
familia a la que pertenecían y el estatus social del dueño
jugaban un papel importante en la jerarquización. Los que
pertenecían a casas urbanas, eran superiores a los que eran
de casas rurales. Lo más determinante para establecer la
categoría del esclavo era el trabajo que realizaban y había
tal variedad que se puede decir que no había ocupación
que no podía ser empeñada por un esclavo, con excepción
de servicio militar. Por otro lado, en las élites de la sociedad
el personal doméstico tenía una estructura muy organizada,
en la que la especialización tenía mucha importancia
en la promoción del esclavo, de forma que podía ir
ascendiendo a puestos de mayor responsabilidad hasta alcanzar altos
cargos como funcionarios de la administración.
Estos esclavos encumbrados gozaban de muchos privilegios, podían
formar una familia y conservarla, acceder a la propiedad incluso
de esclavos, y por último, alcanzar la libertad.
La manumisión podía ser formal o informal, es decir,
de derecho o sólo de hecho con condiciones del propietario.
En la formal, además de la libertad, se les concedía
la ciudadanía romana, y el reconocimiento de sus derechos.
Los procedimientos para otorgar la libertad a los esclavos eran
tres: Introduciendo oficialmente el nombre del esclavo en el registro
de ciudadanos romanos en el momento de la elaboración del
censo; declarando ante un magistrado o gobernador provincial que
el esclavo era en realidad una persona libre; o a través
del testamento en el que el propietario le concedía la libertad
a su muerte. En ocasiones, el esclavo podía llegar a un acuerdo
con su dueño y comprar su libertad.
Un esclavo podía convertirse en liberto e incluso ser aceptado
e incorporado a la alta sociedad romana. Pero lo más habitual
era que se les siguiera viendo como siervos o clientes, no permitiéndoles
olvidar su pasado, y la mayor parte de estos libertos simplemente
subieron un peldaño en la estratificación social romana,
pasando a formar parte de la plebe y con ello la necesidad de ganarse
la vida con su trabajo.
El ritmo de nuevas manumisiones al final del periodo de la república
era tan alto, entre otras cosas, porque daba prestigio al propietario
liberado, que hizo que Augusto aprobara una ley en la que se establecía
un máximo de liberaciones en función del número
de esclavos que se poseía, pues este aumento de las manumisiones,
unido a la disminución de la provisión de esclavos
al terminar la guerra de conquista, dieron como resultado un déficit
de esclavos con el consiguiente aumento del precio de éstos
y por lo tanto una menor rentabilidad.
Al considerar la vida de los esclavos en la sociedad romana, tanto
ciudadana como rural, aparecen más como una clase económica
que como un grupo social, en donde su destino estaba determinado
por su amo y éste esperaba de él sumisión y
lealtad. Desde el punto de vista económico, el esclavo junto
con el hombre libre, fueron un instrumento de producción,
un capital, que puede ser comprado o rescatado con dinero.
Bibliografía
- BRADLEY, Keith: Esclavitud y Sociedad en Roma, Ediciones Peninsula
S.A., Barcelona 1998, 1º edición, páginas 248.
- LE GLAY, Marcel: Grandeza y Decadencia de la República
Romana, Ediciones Cátedra, Madrid2001, páginas 440.
- Enciclopedia Hispanica, tomo 6 y tomo 12, Enciclopaedia Británica
Públishers Inc.
- YEPES CASTILLO, Aureo: Historia Universal, editorial Larenze,
Caracas 1992, páginas 450.
* Carolina Mirabella
Estudiante de Ingeniería Geofísica
Número de carnet: 0033093
Universalia
nº 17 Sep-Dic 2002
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