Fronteras fantásticas
César González Fasano

Estudiante de Ingeniería Química

Mi intención en este ensayo es examinar los conceptos acerca de la teoría de mundos posibles y mundos de ficción dentro de la serie de libros de Harry Potter de la autora J.K. Rowling, examinar la noción filosófica de mundo posible y la relevancia que juega, por sí sola, dentro de la historia, sin pasar por desapercibido el majestuoso resultado que se obtiene cuando ambos conceptos juegan un papel importante dentro de la historia. Para ello dividiré mi ensayo en dos partes: en la primera trataré de identificar el concepto de mundo posible y sus tendencias filosóficas dentro de la historia de Harry Potter e introducir cómo logra la autora, con su juego de realidad-ficción, transgredir el límite que siempre ha mantenido distanciados estos dos conceptos. En la segunda parte analizaré brevemente las tendencias filosóficas dentro de la serie, y posteriormente se cerrará el presente ensayo condensando algunas ideas importantes que girarán en torno a él.

Primera Parte
Hogwarts ¿un mundo posible?

La relación entre ficción y realidad es verdaderamente compleja. No dudaría en pensar que existan mentes rondando por ahí que no estén de acuerdo con la afirmación anterior, ni yo mismo estaría de acuerdo si lo hubiese escrito algunos años atrás. Recuerdo que luego de mis primeros años de vida, los campos de ficción y realidad estaban bastante distanciados uno del otro, ficción era similar a "no existe", y realidad simplemente era el mundo o el entorno en donde yo me encontraba. Ahora, luego de algunos años de estudio y crecimiento personal, pienso que lo fantástico se genera justamente como una de las formas más complejas del límite que justamente lo separa e interrelaciona con lo real. Como afirma Víctor Bravo en su texto Los poderes de la ficción "…lo fantástico se produce cuando uno de los ámbitos, transgrediendo el límite, invade al otro para perturbarlo, negarlo, tacharlo o aniquilarlo".

Si nos enfocamos exclusivamente en la expresión de lo fantástico como la transgresión del límite de la ficción respecto a la realidad, las obras de Harry Potter sin duda son un verdadero ejemplo de la expresión de lo fantástico. Sin embargo, a pesar de que la historia podría considerarse una expresión de lo fantástico, la autora logra, con su afán de crear un mundo posible, traspasar la barrera y hacerlo, por lo menos pensable, un mundo efectivo.

Cuando hablamos de mundo posible no me refiero al planteado por la teoría semántica, que trata a los mundos posibles como conjuntos vacíos e indiferenciados, carentes de cualquier clase de estructura donde lo normal o lo conveniente es imponer a las relaciones de orden la menor cantidad posible de determinaciones. Al contrario, utilizamos la noción planteada por
Umberto Eco en Lector in Fabula. Plantea que un mundo posible no es un conjunto vacío, sino un conjunto lleno. De manera que no hablamos de mundos abstractos desprovistos de listas de individuos, sino por el contrario, de un mundo en donde sus personajes y sus propiedades se deben conocer. Dentro de los primeros libros de la serie Harry Potter, a pesar de que las propiedades del mundo y de los personajes se van dando a conocer a medida que transcurre la historia, si se observa como un todo, estamos en presencia de un mundo provisto de individuos con propiedades tangibles.

Analicemos, por ejemplo, la primera frase del primer libro de la serie, Harry Potter y la Piedra Filosofal: "El señor y la señora Dursley, que vivían en el número 4 de Privet Drive, estaban orgullosos de decir que eran muy normales, afortunadamente…". Se puede ver que desde el inicio del libro la autora introduce un espacio temporal y de propiedades meramente tangibles para la mayoría de sus personajes. Es muy probable que si analizamos ciertas frases a medida que transcurre la historia, encontraríamos una lista de personajes y espacios completamente definidos, y se va introduciendo lo que podemos resumir, tal vez siendo un poco atrevidos, como "magia".

Sin embargo, a pesar de que la magia se considera fantástica, en cuando al plano de la ficción, la autora logra crear una subordinación al ámbito real de tal modo que pone en escena la alteridad "realidad/ficción". Como plantea Victor Bravo, destaquemos que la alteridad, la presencia de dos ámbitos distintos y sin embargo en interrelación, supone, aparte de los dos universos, una frontera, un límite que separa sus territorios y que se convierte también en elemento significativo.

Sin duda en Harry Potter, se puede pensar en dos mundos. El mundo muggle (gente no mágica) y un mundo mágico (gente con poderes mágicos). Durante el primer libro, esta diferencia se establece por primera durante el cuarto capítulo:

"Hagrid gruño: - Me gustaría ver a un gran muggle como usted deteniéndolo a él - dijo. ¿Un qué? preguntó interesado Harry. - Un muggle respondió Hagrid. Es como llamamos a la gente ‹no mágica› como ellos… "

Ahora bien, se está en presencia dentro de la historia de dos mundos diferentes. Analizando cada mundo por separado, estamos en presencia de dos mundos completamente posibles. El mundo no muggle sin duda se puede considerar además de posible, como efectivo. Sin embargo, cuando se trata de analizar el mundo no muggle algunos pensarían que simplemente es un mundo de ficción. Si continuáramos pensando en forma polarizada, la complejidad de realidad/ficción sería casi nula. Sin embargo, dentro de la serie de Harry Potter no se puede analizar el mundo mágico con el mundo muggle de forma independiente. Es notorio que a pesar de que el mundo mágico posee cierta autonomía dentro de la historia, la frontera que separa el mundo real del mundo de ficción como se planteó anteriormente, es en gran parte la que establece la complejidad de la historia.

En primer lugar, dentro de la historia, es evidente que ambos mundos no funcionan independientemente el uno del otro. A través de los cuatro libros se puede presenciar como una de las funciones del Ministerio de la Magia, por ejemplo, es la de mantener el contacto armonioso entre el mundo mágico y el mundo real. Sin embargo, aunque hay detalles que hacen inferir que ambos mundos no son completamente independientes, se puede pensar que efectivamente en el mundo mágico se conoce el mundo muggle y en ocasiones su existencia es motivo de burla. Al contrario, el mundo no mágico desconoce en la mayoría de los casos la existencia del mundo mágico, y quienes saben acerca de él, prefieren ignorarlo por completo.

Ahora bien, si reflexionamos un poco y nos pensamos como gente muggle, es al menos posible que exista dentro de nuestro entorno un mundo mágico del cual no sepamos absolutamente nada. Aquí estamos en presencia de lo que se logra postular en la historia: una versión postmoderna del viejo problema filosófico: ¿existe realmente todo lo que existe?

Segunda Parte
¿Existe realmente todo lo que existe?

Al hombre no le basta con formar parte de la realidad: necesita además saber que está en un mundo y se pregunta inmediatamente cómo será ese mundo en el que no sólo habita sino del que también forma parte. Eso que describo no sólo les ocurre a los lectores de Harry Potter sino también a sus personajes.

El cuestionamiento sucesivo que se plantea Harry Potter cuando le llega la carta para invitarlo a una escuela de magia, a la que termina por asistir y donde se encuentra con un mundo totalmente diferente, probablemente sea el mismo cuestionamiento que me planteé como lector sobre el mundo mágico. Es aquí donde hay un paralelismo entre los personajes de la historia con los lectores que la están leyendo.

El personaje principal, Harry Potter, desconoce al inicio de la historia lo que precisamente desconoce el lector. Debido a esto, al inicio de su año escolar en Hogwarts, Harry Potter se plantea la interrogante ¿realmente todo esto que me está pasando existe, o es simplemente un sueño?, mientras nosotros, los lectores, de forma paralela nos planteamos si podemos estar realmente seguros de que toda esa historia es cierta.

Por ejemplo, es posible pensar que nuestra mente haya sido modificada, como ocurre en la historia, por algunos magos al percatarse de que hemos presenciado algunos hechos de magia. Es la misma idea que abarca el filósofo español Fernando Savater en su texto Las preguntas de la vida, una visión muy postmoderna del juego realidad -fantasía:

"… ¿Y si fuésemos sólo cerebros flotando en un frasco de algún fluido nutritivo a los que despiadados sabios marcianos someten a un experimento virtual?... "

La idea de que entes superiores jueguen con nuestra memoria es una idea muy común dentro de la postmodernidad. Esta idea ha sido llevada a la pantalla grande, por ejemplo en filmes como The Matrix, en donde existe una transfiguración de la realidad y la fantasía y llevada a la literatura, por ejemplo, en la serie de Harry Potter.

Entonces, se podría hablar de dos niveles de análisis. En un primer nivel podemos pensar que lo cuestionable es la existencia de dos mundos, ambos posibles pero sólo uno efectivo. Luego, con respecto al mundo no muggle al que denominamos en una primera aproximación "no efectivo", me atrevería a decir que la autora por su majestuosa forma de escritura, logra postularlo como efectivo. La estructura de la historia, la forma en la que se rompen los cánones de lo que se consideró magia, es decir, como algo sobrenatural, la forma en que se maneja la interrelación del mundo mágico y mundo muggle, hace sin duda pensar que estamos en presencia de un mundo efectivo. Y un segundo análisis en donde lo cuestionable es precisamente cuál es la frontera de lo que llamamos realidad y fantasía.

Ahora bien, el objetivo del método racional es establecer la verdad, es decir, la mayor concordancia posible entre lo que creemos y lo que efectivamente se da en la realidad de la que formamos parte. Verdad y razón comparten la misma vocación universalista, el mismo propósito de validez. Pero también los tipos de veracidad a que puede aspirar varían según los campos de la realidad que se pretende conocer.

Por lo tanto, no podemos hablar de conocer la realidad pura sino sólo cómo es lo real para nosotros. Muchos tomarán ideas diferentes acerca de la historia de Harry Potter. Algunos pensaran que es simplemente un cuento de ficción, otros pensarán que es al menos posible pensar que la historia es cierta.

Entonces, Harry Potter se propone hacernos sentir el malestar de la contradicción lógica, y nos incita a sentir el placer de lo indefinible. Además nos invita a reflexionar sobre la posibilidad de que nuestra realidad está incompleta y privada de algunas propiedades. Harry Potter nos sugiere la existencia de otra dimensión, pero no nos dice cómo reconocerla.














Directorio <    
Colaboradores <    

Contáctenos <    
    


  Universidad Simón Bolívar. Dirección de Servicios Multimedia