El
Ingenuismo en Venezuela
Clermary Moreno, Melissa Figueroa y Patricia Alberti*
Algunos investigadores de arte ingenuo ubican su aparición
como manifiesto individual en el siglo XVIII. El mismo estaba conformado
por artistas que no tenían escuela, que copiaban las imágenes
con pequeñas variaciones, sin ninguna base formal o académica.
La utilización de recursos como los colores casi puros, las
líneas esquematizadas y los volúmenes sencillos crearon
efectos casi sorprendentes y muy originales en las obras.En Venezuela
la ciudad que destacó como centro pictórico fue Caracas,
cuya escuela enseñaba un arte muy académico y limitaba
la espontaneidad de sus aprendices, llevándolos solamente
a imitar las obras de sus maestros. Fueron pocos los artistas ingenuos
que se salieron de este molde y se dedicaron a expresar abiertamente
su sensibilidad. En cambio, en las ciudades de El Tocuyo y de Mérida
también surgieron otras escuelas, que aunque trataron de
imitar a la del centro poseían un arte mas artesanal.La escuela
de El Tocuyo utilizaba una técnica muy similar a la que empleaban
los artistas del Renacimiento italiano, es decir, el uso de óleo
sobre madera, la tempera como base, el color trabajado meticulosamente
para dar relieves a la figura o acentuar algunos rasgos y los marcos
hechos por los mismos pintores con listones de madera. Por otra
parte, la escuela de Mérida empleaba colores más opacos
y menos transparentes, la tempera es más espesa y usada directamente
sobre la madera y los marcos estaban divididos por muchas franjas
horizontales de colores.Acerca del ingenuismo un investigador de
este tema señala que: "Aunque los temas eran repetidos
no los hacían exactamente iguales, lo cual indica, sin lugar
a dudas, un pequeño intento de creatividad. Disponían
de sus figuras llenando con ellas el espacio y dándoles un
fondo plano y sin perspectiva...Los volúmenes se insinuaban
apenas por medio del color o por las líneas que subrayaban
el dibujo. El sentido de la belleza fue relegado a un segundo lugar
y sujeto a la parte narrativa e intelectual del asunto. El resultado
refleja la tensión entre el mundo y la eternidad, observándose
siempre una dualidad entre lo representado y lo divino".
Igualmente el poeta León Alfonso Pino citado por Cesar Segnini
en su texto "Ingenuismo y Expresión Artística"
opina que las imágenes religiosas realizadas durante la época
colonial encierran valores que no conocemos muy bien, pero que tienen
un gran significado dentro de la historia del país. Por tal
razón, no se le debería encerrar dentro del término
de ingenuismo o popular, sino que debe considerarse como el arte
que dejó una huella en la imaginería que predominó
en los hogares de la mayoría de las personas que vivieron
durante la época colonial. Algunas de las obras que se nombraron
anteriormente se encuentran hoy en día en una exposición
de arte titulada "Imágenes para la devoción",
la cual consta de una selección de la colección de
imaginería colonial de la Universidad Simón Bolívar.
Y éstas, a su vez fueron adquiridas del anticuario de Manuel
Herrera. Dicha colección está conformada por pinturas
hechas sobre madera, salvo algunas hechas en latón y una
sobre tela, también se encuentran varias tallas de la Santísima
Virgen, el Niño Jesús y algunos Santos cuyas vidas
servían de ejemplo a los fieles y a quienes se les pedía
que intercedieran por necesidades especiales.Las obras expuestas
en la Sala de Arte Colonial de la USB no son atribuidas a ningún
autor, ya que este tipo de arte era practicado por pintores sin
escuela, a los cuales no se les permitía firmar las obras
porque no habían culminado sus estudios. Solamente dos obras
son atribuidas a Matilde Garrido, una pintora activa de la escuela
de El Tocuyo durante el siglo XIX. Todavía se discute si
los pintores ingenuos constituyen un movimiento dentro del arte
moderno. Sin embargo la simplicidad que los envuelve los mantuvo
alejados del estudio de los intelectuales interesados en esta rama.
Pero el creciente interés demostrado por la población
ha logrado la incorporación de ésta rama, considerada
hasta hace poco como marginal, a la historia del arte contemporáneo.
[1] Duarte, Carlos. Gasparini, Graziano. Pintura e Iconografía
Popular de Venezuela Editorial PDVSA
*Estudiantes del Ciclo Básico de la USB
Universalia
nº 17 Sep-Dic 2002
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