Llamas
Héctor Vásquez*
Mi selva de inocencia se marchita en llamas
la luna cubre de lágrimas de sangre su impotencia
obscura complacencia
ya nada puede hacer
he quemado los bosques.
La noche me detiene y me exige explicaciones
soy culpable
ha sido por mí que se han regocijado en llamas
los pinos, las aves
las palabras en mis sueños
los lirios, las bestias,
las furtivas ilusiones
Llora, la tierra, calor ascendente
miro, con deleite
cómplice
el exquisito éxtasis del fuego
que seduce, al consumirla, a una serpiente
a una verdad inocente
fuego que cruje
-sueño que cruje-
para ahogar el llanto de una liebre,
de un nombre
condenado a la mentira de ser nombre
Rojo, incandescente, nauseabundo
todo aquello que ha habitado en mí
yace en llamas
he quemado mi inocencia
se ha agotado mi vejez
me he quedado sin edad
*Estudiante de Ing. de Computación USB
Universalia
nº 17 Sep-Dic 2002
|