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Los estudiantes en el cine
Margalit Berlin
En el curso Cine y Sociedad (en el presente,
Principios Críticos Cinematográficos) se
toma al cine como instrumento para estudiar cambios en la sociedad;
se ve al cine como medio de transmisión de actitudes ante
el bien y el mal, ante la fama y el fracaso, ante las expectativas
en cuanto a vínculos familiares y sociales.
En las dos primeras horas se proyectan cintas y
en la tercera hora se discuten los temas que se derivan de éstas.
He podido observar con frecuencia que los alumnos que han tomado
el curso, aun con su corta edad (19-22 años), tienen un interés
y una franqueza enriquecedoras. Puedo decir que con esas discusiones
de clase y los trabajos escritos, quizás la que más
ha aprendido de ese curso he sido yo.
El trabajo de José Antonio Torres "Análisis
de la película La Rosa Púrpura del Cairo"
es impactante porque logra captar la dinámica del "mundo
negro" de Woody Allen. Cecilia, el personaje femenino, debe
decidir entre quedarse con el personaje perfecto con quien visualiza
una vida de aventuras y verdadero amor, o, por otra parte, con el
actor con el que tiene una relación aceptable. Ella escoge
el personaje real, es decir, "se transa por la realidad",
y con todo y eso, se queda sola porque además de lo difícil
de la realidad, están los problemas neuróticos, o
"la sociedad traumatizada de Allen".
Allen la considera su mejor película. Tiene
un final muy duro y debe ser así, como señala J. A.
Torres, porque "Woody Allen prefiere ir a tocar saxo al Michael's
Pub en Manhattan en lugar de acudir a la entrega de los Oscars en
la cual le darán 4 premios a su película más
popular, Annie Hall". Allen asume su irreverencia
ante lo que se considera popular y exitoso.
El trabajo de Carolina Fernández "Reseña
y análisis crítico de Tre Fratelli de Francesco
Rossi" es original porque analiza un tema familiar, un
reencuentro entre tres hermanos y el padre, enfocándose sobre
el contexto histórico que influye sobre los personajes, y
no en lo meramente personal.
Carolina muestra cómo los caracteres principales
representan distintas opciones de vida frente a las circunstancias
de la historia italiana. El mayor orienta su carrera de juez hacia
la lucha antiterrorista y, paradójicamente, no tiene ninguna
autoridad sobre su hijo, quien vive la vida sin dirección
alguna. El mediano vive preocupado por la delincuencia juvenil,
dirige un instituto para menores y no se permite ser feliz. El tercero
es un obrero de una gran fábrica en la que agrupa a los trabajadores
para que protesten en busca de mejoras, apoya la guerrilla urbana
y su vida afectiva es un desastre.
Con madurez Carolina Fernández capta el
mensaje de Rossi: que cualquiera de las opciones es limitada, es
decir, que tiene sus ventajas y desventajas, que ninguna es mejor
que la otra.
También señala Carolina Fernández
el elemento esperanzador en la obra de Francesco Rossi. Durante
el reencuentro que se produce con la muerte de la madre, los tres
hermanos aprenden a aceptar el fracaso que experimenta cada uno
dentro de sus vidas; el dolor y la frustración se atenúan
con la sabiduría y tranquilidad del padre, y ellos, a su
vez, imitando al padre, se aceptan a sí mismos.
Universalia
nº 9 Ene - Mar 1993
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