Las mejores películas
Margalit Berlin*
Hace un par de años John Kobal publicó Las 100
mejores películas. Se trata de una guía para
el cinéfilo sobre las cintas que han pasado a la historia.
El libro es, entonces, una especie de guía esencial sobre
las películas que "hay que ver". La selección
se hizo a través de una encuesta a expertos en la materia,
personas cultas y además especializadas. Por ello no hace
justicia a un público nada despreciable que queda totalmente
ignorado en esta muestra.
Las 10 mejores películas según los
resultados de esta encuesta hecha por Kobal se encuentran en el
Cuadro No. 1
El libro no toma en cuenta al público que
asiste al cine con regularidad. Es decir, aquellos que se toman
la molestia de salir de la casa, soportan con paciencia muchas veces
largas colas canto en los estacionamientos como en las puertas de
las salas de cine. Ellos también deciden.
Si hacemos las mismas preguntas al público
que ama el cine sin grandes inquietudes existenciales son otros
los resultados. Dirán estas personas que el cine que más
le gusta es el que muestra historias románticas, de acción
y aventura, el que les hace pasar un rato agradable o el que reproduce
la imagen idealizada que tienen de sí mismos.
Los datos estadísticos de la gran taquilla,
publicados, por ejemplo, en Variety, revelan que existen
criterios diferentes a los que tienen los intelectuales para definir
cuáles han sido las películas que más han gustado.
Variety es una revista leída por
personas que ven al cine como empresa comercial, por ejemplo, los
que producen y distribuyen cine. No constituye de ninguna manera
una guía para el espectador. Sin embargo, los datos que aporta,
en cuanto a las ganancias que ha producido una cinta, son interesantes
ya que revelan cuáles han sido las preferencias de un gran
público. Las diez películas con mayor éxito
taquillero pueden verse en el Cuadro
No. 2
Evidentemente estas cintas son admiradas principalmente
por sus efectos especiales y porque poseen una trama lineal. Ninguna
aparece en el libro de Kobal que fue publicado en la misma fecha
(1988) que Variety. Lo que se celebra en la selección
de la revista son los adelantos tecnológicos, no algo que
permanece invariable a través del tiempo como lo son los
temas tratados en las películas mencionadas en la lista del
libro.
Una encuesta pasada a los alumnos del curso Introducción
al Lenguaje Cinematográfico (Diciembre 1991), ofreció
también un grupo de las cintas más populares (ver
Cuadro No. 3).
Hay que señalar que por la edad de estos
jóvenes (18-20 años) han ido poco a cinematecas, y
por ello no han sido expuestos a films hechos durante la
primera parte del siglo que son inmejorables.
Si pienso cuáles fueron las diez películas
que me han dejado una gran huella, recuerdo un conjunto que puede
observarse en el Cuadro No. 4
(vale anotar que siento que estoy siendo injusta con muchas que
debo dejar afuera, porque son sólo 10 las que tengo que seleccionar).
Algunas de estas cintas no son aceptadas por el
público masivo; por ejemplo, las cintas de Bertolucci, Antonioni
y Fellini hay que verlas dos y tres veces para realmente apreciarlas.
Generalmente los cinéfilos o amantes del
cine clasifican a las películas en comerciales y las que
son admiradas por los críticos. El segundo tipo es, por lo
general, lo que se conoce como cine de autor, aquél
en el que se reconocen las preocupaciones artísticas del
director y, por lo general, mantiene una postura crítica
ante la sociedad.
Sin embargo, existen cintas como Casablanca
en el que coinciden el público y los críticos. Gusta
a una gran mayoría por lo que representan sus personajes.
Bogart pasó a ser una leyenda como el héroe romántico,
y Bergman se convierte en la esposa soñada por todo hombre
y el ideal de toda mujer. Sam, el pianista es un personaje de carácter
ligero, que indica una continuidad en la relación entre Bogart
y Bergman. Está presente durante toda la larga aunque interrumpida
relación de amor.
Casablanca es admirada por los críticos
porque muestra que los personajes escogen la responsabilidad moral
y no por lo que les brindaría más satisfacción
a corto plazo. Los personajes sacrifican su amor para no romper
con los sacrificios adquiridos en el tiempo, como la patria o la
pareja. No solamente son los críticos los que admiran a Casablanca
por estas razones. En la encuesta pasada a los estudiantes del curso
de Introducción al Lenguaje Cinematográfico, Casablanca
fue elegida entre las mejores por argumentos similares a los que
dan los expertos.
El hecho de que exista un público (general
y críticos) común para ambos tipos de film indica
que la audiencia es, o al menos puede llegar a ser, flexible si
se le da la alternativa de ver algo distinto.
Se da también el caso de que al intelectual
sofisticado puede gustarle una película ligera bien sea para
descansar su mente, y no pensar por dos horas o bien porque accidentalmente
descubre una cinta que lo motiva por su frescura.
Las razones que motivan a un grupo masivo a no
preferir el buen cine, sino el popular, son arbitrarias; tienen
que ver muchas veces con el bagaje cultural o simplemente al hecho
de haber sido expuesto o no a una película distinta del género
que usualmente ve.
Ninguno de los dos tipos de criterios (el del público
y el de los críticos) son totalmente válidos porque
dependen de la experiencia del grupo que las ha seleccionado. En
cada uno de ellos existen prejuicios en contra del otro que se transmiten
oralmente, influenciando el rechazo de un film antes de verlo. Se
puede experimentar con la realidad, es decir, ver ese film y encontrar
con gran sorpresa que nos gusta.
(*)Cursos de Estudios Generales sobre cine: LLE-118
Cine y literatura CSX-521 Introducción al lenguaje
cinematográfico CSX-531 Cine y sociedad.
Universalia nº 7 Abr - Jul 1992
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