Libros de Infancia y Juventud
Cristian Alvarez Arocha
Pensar en el tiempo de la infancia y de la primera juventud, evocarlo
a través de la escritura, en la narración de un cuento
o una novela, en las imágenes de un poema, en la meditación
memoriosa de un ensayo o una autobiografía, es algo que han
cultivado muchos autores. ¿Qué sentido puede tener
el recuerdo de un tiempo ya ido, recoger en las páginas de
la propia obra los instantes imborrables de un pasado personal?
La nostalgia de una plenitud que se tuvo en la infancia y más
tarde se perdió, o el intento de identificar algún
episodio de la adolescencia que se convirtió en clave determinante
en el devenir de la vida, son algunas de las "hipótesis"
que surgen de la lectura de estos libros; ellos suscitan profundas
reflexiones en nuestro espíritu, lo que también permite
examinar nuestra naturaleza humana que se expresa en la íntima
a intransferible experiencia. Indagar la respuesta de esta pregunta,
ver cómo pueden articularse tales evocaciones con el presente,
constituyen dos de los propósitos del curso Libros de
infancia y juventud (LLB-526). Novelas como Viaje al amanecer
de Mariano Picón-Salas, Las memorias de Mamá Blanca
de Teresa de la Parra, Demian de Hermann Hesse, Retrato
del artista adolescente de James Joyce; autobiografías
como Ensueños sobre la infancia y la juventud de
W. B. Yeats y Regreso de tres mundos, también de
Picón-Salas; cuentos de Alfredo Bryce Echenique y poemas
de William Wordsworth y Saint-John Perse, son así leídos
en esta asignatura, invitándonos a recordar e identificarnos
con aquello que nos cuentan. Pero además de estos textos,
el curso ofrece la posibilidad de otros libros y apreciar la inclinación
de algunos directores de cine por estos temas. De esta forma, algunas
películas son vistas y comentadas en clase: La esperanza
y la gloria de John Boorman, Mi vida como un perro de
Lasse Haliström, Adiós a los niños de
Louis Maille, La sociedad de los poetas muertos de Peter
Weir y Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore.
Una de las actividades del curso consiste en la
realización, a mediados del trimestre, de un comentario reflexivo
sobre un texto seleccionado por el profesor. En la primera oportunidad
que se abrió Libros de infancia y juventud (abril
-julio de 1991), se escogió la oda del poeta inglés
William Wordsworth (1770-1850), "Intimations of inmortality
from recollections of early childhood" ("Indicios de inmortalidad,
a través de recuerdos de la primera infancia"). En el
epígrafe de la oda, Wordsworth añora una "Piedad
Natural", condición singular de la infancia, que de
cierta forma se va configurando mediante las imágenes del
poema. El trabajo propuesto a los estudiantes busca que éstos
caractericen el término, apoyándose además
en otros textos vistos en clases. Uno de los comentarios fue el
de Ana Carmen Rondón
que presentamos en este espacio a los lectores de Universalia.
Algunos autores observan la imagen del Paraíso
de Adán como una posible metáfora de la infancia,
pero sin identificarla con una "felicidad". Este concepto
se intuye en el trabajo de Ana Carmen que concluye con una reflexión
sobre la literatura de este género. "La literatura es
la infancia recuperada" decía Georges Bataille. Aunque
este planteamiento es algo ideal, ¿no sentimos que la misma
"palabra escrita", en poesía y en ficción,
también, a pesar de su condición limitada, nos permite
apreciar -ver y estimar al mismo tiempo- aquella "mirada"
de la infancia? Esta tal vez sea el sino de toda literatura: lo
que puede propiciar en vivencia y la nostalgia de lo que jamás
se alcanza plenamente.
Universalia nº 7 Abr - Jul 1992
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