| 2006
La presente edición de Universalia se enorgullece
en presentar los trabajados ganadores de La escritura hecha
en casa. La misma, la conforman tres concursos: José
Santos Urriola, de cuento, Iraset Páez Urdaneta,
de poesía, y Segundo Serrano Poncela, al mejor
trabajo escrito final de estudios generales. Asimismo, queremos
reafirmar nuestro compromiso con el forjamiento de la Universidad
que aspiramos y necesita nuestro país para la construcción
de un verdadero desarrollo económico y social. Desde
el Decanato de Estudios Generales enviamos a nuestros estudiantes,
y muy particularmente a los del primer año, el mensaje
de que todos y cada uno de los esfuerzos que hacemos en esta
casa de estudios se realizan buscando lograr este objetivo.
El afán que tenemos con la celebración anual
del foro sobre Ética y Plagio, no es ajeno a esos objetivos.
Cada día nos enfrentamos en nuestra Universidad, en
nuestras aulas, con situaciones que envuelven problemas de ética
y de plagio; sin embargo, y a pesar de que este Decanato ha
venido institucionalizando la discusión de este problema,
todavía no tenemos una reglamentación clara y
precisa que ordene situaciones de esa índole. Consideramos
que es apremiante la reglamentación en este sentido.
De la misma manera queremos resaltar, aunque todos ya lo sabemos,
que la participación de la universidad en el desarrollo
del país comprende como una de sus tareas principales la
formación de nuevos profesionales, lo que implica que el
trabajo que realizamos diariamente en nuestra casa de estudios
tiene connotaciones allende nuestros arcos. Muchas veces los estudiantes
no se ven a sí
mismos como profesionales poniendo en práctica sus conocimientos
al servicio de la sociedad. Debemos anticiparles, jóvenes,
que ha llegado el momento de comenzar a hacerlo.
En este año 2006 la universidad venezolana se enfrenta
a un reto que no debería ser nuevo, la Ley del Servicio
Comunitario del Estudiante de Educación Superior. Según
esta nueva Ley, se entiende por servicio comunitario “la
actividad que los estudiantes de educación superior realizan
en las comunidades, aplicando los conocimientos científicos,
técnicos, culturales, deportivos y humanísticos adquiridos
durante su formación académica, en beneficio de la
comunidad, para cooperar con su participación al cumplimiento
de los fines del bienestar social” (Artículo 4). Nos
encontramos en estos momentos trabajando en cómo instrumentar
o poner en práctica esta ley, que envolverá a profesores
y estudiantes, para ofrecer a la comunidad adyacente el mejor de
los servicios que tiene como base lo aprendido en LA SIMÓN.
Prof. Zaira Reverón
Coordinadora del Ciclo Básico
Universalia nº 24 Enero-Abril
2006
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