DIALÉCTICA*

Me encontré conmigo mismo y me reclamó:
- ¿Dónde has estado?
Le respondí:
- Siempre he estado aquí.
Pendiente de una agenda, el reloj, la responsabilidad,
la temperatura, las noticias, los periódicos, el televisor,
las llamadas, la cartera, los gastos, el trabajo.
Conmigo mismo replicó:
-Has estado lejos, distanciado.
Conmigo mismo me invitó a entrar y me insinuó que lo viera; me dijo:
- Si me vieras, no sólo me verías, sino que verías al otro.
Al otro que eres tú; al otro que soy yo. .
Al verme verías a un hombre,
y el que ve a un hombre ve a todos los hombres
Reconócete en el otro, el que está acá, que eres tú,
que es toda la humanidad

Entré, hallé al Hombre. Había llegado. Estaba preparado.
Me encontré. Me desprendí.
Se murió.

 

TAN DE PASO*

Sin darnos cuenta la muerte nos hace grandes en el encuentro
y atrapamos la infancia en una copa
Nos abate la certeza de que el tiempo no es más que un engaño
Tan de paso vivimos
que el cuerpo sólo se atreve a ser un mientras tanto, un todavía
La caravana vino y se fue, y quien nos acompañó
estuvo y se hizo parte de nosotros
cuando se fue, no se va; si no una parte de nosotros es la que fue

Se escapa del cuerpo y se encierra en la pupila
enfrente, el inmenso mar, el prolijo
lo único que le queda es llorar

De la falsedad de los momentos y sus espacios
va caminando encima de cualquier sortilegio
el legado en la memoria de quien estuvo tan de paso

"Conócete a ti mismo" Sócrates


(*) Escritos por Gerardo Pericchi, Estudiante de Postgrado de la USB. Opinión Pública



Universalia nº 19 Abr - Sept 2003









  Universidad Simón Bolívar. Decanato de Estudios Generales