Divina
Proporción
La fórmula matemática de lo bello
"En los recién nacidos el ombligo
divide el cuerpo en dos partes iguales"
A lo largo de la historia de las artes visuales, se han formulado
diferentes teorías sobre la composición. Platón
decía que "es imposible combinar bien dos cosas sin
una tercera, hace falta una relación entre ellas que los
ensamble, la mejor ligazón para esta relación es el
todo. La suma de las partes como todo es la más perfecta
relación de proporción". Vitruvio acepta el mismo
principio pero dice que la simetría consiste en el acuerdo
de medidas entre los diversos elementos de la obra y estos con el
conjunto. Ideó una fórmula matemática para
la división del espacio dentro de un dibujo, conocida como
la sección áurea, y se basaba en una proporción
dada entre los lados mas largos y los más cortos de un rectángulo.
Dicha simetría está regida por un módulo o
canon común: el número.
Los Egipcios descubrieron la proporción áurea por
análisis y observación, buscando medidas que les permitiera
dividir la tierra de manera exacta, a partir del hombre, utilizando
la mano, el brazo, hasta hallar que medía lo mismo de alto
que de ancho con los brazos extendidos y encontraron que el ombligo
establecía el punto de división en su altura y esta
misma, se lograba de manera exacta, rebatiendo sobre la bases de
un cuadrado, una diagonal trazada de la mitad de la base a una de
sus aristas. Vitruvio estableció una afinidad entre el hombre
y las figuras geométricas, al descubrir que el hombre de
pie con los brazos extendidos puede inscribirse en un cuadrado,
si separa las piernas puede inscribirse dentro de un círculo,
que tiene como centro el ombligo.
La proporción áurea, pasó de Egipto a Grecia
y de allí a Roma. Las más bellas esculturas y construcciones
arquitectónicas están basadas en dichos cánones.
Los griegos llamaban simetría a la cadena de relaciones de
ritmo armónico, Pitagórico y Platónico, adoptado
para el arte del espacio, tomando como modelo o medida al hombre.
Luca Paccioli, matemático del renacimiento la llamaba la
divina proporción, Leonardo Da Vinci sección
áurea y Johannes Kepler astrónomo alemán
la consideraba una de las dos cosas perfectas junto al teorema de
Pitágoras, después cayó en el olvido, hasta
que fue redescubierto por el alemán Zeysing en 1850.
Fuente: La composición áurea en las artes plásticas.
/ Pablo Tosto. Buenos Aires: Lib. Hachette, 1958.
Universalia
nº 17 Sep-Dic 2002
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