| El
Nobel de la Paz 92
¿Un premio de conciencia?
María Julia Daroqui*
Elizabeth Burgos, periodista venezolana, publica en 1983 el libro
Me llamo Rigoberta Menchú, con el cual obtiene el
Premio Casa de las Américas de ese mismo año. La obra,
en realidad, es una interlocución entre la transcriptora,
Elizabeth Burgos, y su emisora: Rigoberta Menchú. Así
comienza a difundirse, a expandirse un nombre, una voz y, más
aún, un cometido. Sí, Rigoberta Menchú, la
india mayaquiché guatemalteca, se traza un derrotero: convertir
su voz en instrumento.
El epígrafe demuestra este camino, el "yo" con
que se inicia el relato es un sujeto plural, no es la historia personal
de una india centroamericana, es el interminable sufrimiento de
un pueblo lo que narra esta voz singular/múltiple. Rigoberta
Menchú sabe que la palabra y la escritura son los medios
de trasmisión no de su pueblo, sino de los "otros".
Y porque toma conciencia de la importancia de la palabra
y la escritura decide aprender español, a riesgo de desvirtuarse
como indígena.
El gesto asumido por Rigoberta Menchú entraña una
decisión, que está orientada a evitar el
exterminio total de su cultura y es por esto que su proyecto tiende
hacia algo más: generar en "los otros" una determinada
conciencia y una sincera solidaridad con su pueblo.
Aquella decisión de esta india maya-quiché
fue tomando forma hasta ser interpretada, quizás, bajo el
símbolo de este Premio Nobel de la Paz, como un
gran simulacro de conciencia; o quizás, otra vía
de comprensión, aquélla que deja el camino abierto
para la solidaridad y apoyo con esta lucha interminable
del pueblo indígena centroamericano.
(*)María Julia Daroqui es Profesora en Letras (Universidad
Nacional de La Plata, Argentina) y Magister en Literatura Latinoamericana
Contemporánea (USB). Es profesora del Departamento de Lengua
y Literatura.
Me llamo Rigoberta Menchú ... Quisiera dar este testimonio
vivo... Mi situación personal engloba toda la realidad de
un pueblo... Me cuesta mucho todavía hablar castellano. Hace
tres años que empecé a aprender el español
y a hablarle.
Me llamo Rigoberta Menchú (1983)
Universalia
nº 10 Abr - Jul 1993
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