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Se cierra el Círculo La cumbre soviético-norteamericana entre los presidentes Mijail Gorbachev y George Bush, celebrada recientemente en aguas del Mediterráneo a bordo del transatlántico "Maxim Gorki", marca el fin del enfrentamiento y el comienzo de una nueva época de cooperación entre las dos superpotencias. Respondiendo a la actitud positiva asumida por su homólogo soviético en materia de desarme y liberación política, Bush le prometió apoyo económico para la Perestroika, la reducción global de los gastos de defensa y de las tropas norteamericanas en Europa, y ayuda para la consolidación del cambio en los Estados miembros del Pacto de Varsovia. Los principales antagonistas de la Guerra Fría dieron el primer paso para revivir la alianza que los había unido en la segunda Guerra Mundial. Se cierra el círculo: las grandes potencias vuelven a acercarse ante el curso de los acontecimientos en Europa y, muy especialmente, en Alemania. Y se cierra justamente en Malta, donde norteamericanos y británicos habían coordinado, en conferencia preliminar, las posiciones que el presidente Roosevelt y el primer Ministro Churchill asumirían en su encuentro con Stalin en Yalta en febrero de 1945. Allí, los "Tres grandes" definieron las líneas básicas del orden político europeo de la posguerra:
Consolidación del "Status Quo" En los territorios liberados del yugo nazi por el Ejército Rojo, la Unión Soviética impuso el establecimiento de regímenes políticos afines dirigidos por los respectivos partidos comunistas. Todos siguieron la misma pauta de procedimiento: constitución de gobiernos multipartidistas con inclusión de los PC; absorción de partidos socialistas y afines por los PC; asunción del control exclusivo por los PC apoyados por la URSS; Transformación de los sistemas políticas en "democracias populares" con constituciones que establecieran expresamente el papel dirigente de la "clase trabajadora y campesina" y su partido, el PC. De esta manera se desató una reacción en cadena; los países de Europa Central y del Sudoeste cayeron bajo la influencia soviética como fichas de dominó:
Ante estos acontecimientos, el conspicuo ex Primer Ministro británico Winston Churchill constató ya en 1946, en un discurso pronunciado en Fulton/Missori (EE.UU.) y retomando un término acuñado por el jefe de la propaganda nazi José Goebbcls en 1944, que "desde Szczecin en el Báltico hasta Trieste en el Adriático, un telón de acero ha descendido sobre el Continente". 1a máxima expresión de este telón de acero sería, a partir de 1961, el Muro de Berlín, levantado para detener el éxodo masivo de ciudadanos germano-orientales hacia occidente. La alineación de los países de Europa Central y del Sudeste con la Unión Soviética se completó en 1949 con la creación del Consejo de Asistencia Mutua Económica (CAME) -como respuesta soviética al Plan Marshall ofrecido a las naciones europeas por los EEUU- y la firma del tratado de Amistad y Asistencia de los Países Socialistas (Pacto de Varsovia) en 1955, en respuesta a la adhesión de la República Federal de Alemania a la OTAN. Todo intento de modificar el "status quo" al interior del bloque socialista durante la época de la Guerra Fría fue aplastado por los tanques soviéticos. Los trágicos casos conocidos son la rebelión popular en la RDA de 1953, el levantamiento húngaro de 1956 y el proyecto de un "socialismo con rostro humano" conocido como "Primavera de Praga" de 1968 Por su parte los Estados Unidos promovieron la reconstrucción y consolidación del sistema democrático pluralista en las zonas de ocupación occidentales de Alemania y el resto de los países europeos. Los pasos en el camino hacia la creación del bloque occidental fueron los siguientes:
Así, Europa quedó dividida en dos bloques económico-militares opuestos cuyos únicos puntos de contacto eran Austria y Finlandia, países "neutralizados" cuyas capitales Viena y Helsinki se convertirían en sinónimos de la distensión y del creciente entendimiento entre el Este y el Oeste. Distensión Los primeros pasos hacia la superación de la división de Europa se dieron en los últimos años de la década de los sesenta con el inicio de la llamada "Ostpolitik" o política hacia el Este del entonces Canciller de la RFA, Willy Brandt. Se firmaron acuerdos de reconocimiento del "status quo" y de no agresión con los países socialistas y un tratado básico sobre las relaciones Interalemanas (1972). Tales acuerdos facilitaron la comunicación entre los gobiernos y los pueblos y abrieron el camino a la Conferencia de seguridad y Cooperación en Europa (CSCE) celebrada en Helsinki en 1975. En su Acta Final, los 33 Estados europeos (con la única excepción de Albania), Canadá y los Estados Unidos establecieron los principios de las futuras relaciones entre ellos: generación de confianza mutua, garantías de seguridad y desarme, cooperación en las áreas económica, científica, tecnológica y ecológica y comunicación permanente. Sube el telón: dominó al revés Los avances en las negociaciones bilaterales soviético-norteamericanas sobre desarme en Viena (Strategic Arms Limitation Talks (SALT)/ Conversaciones sobre la Limitación de Armas Estratégicas) y Ginebra (desmantelamiento de los cohetes de alcance intermedio en Europa) así como la comunicación cada vez más fluida entre los líderes de las dos superpotencias, por una parte, y la política de reestructuración del sistema socioeconómico soviético (perestroika) y transparencia del quehacer público (glasnost) de Mijail Gorbachev por la otra aceleraron los procesos de apertura sistemática en el bloque socialista y dieron inicio a la inversión de la teoría del dominó:
Los Retos Inmediatos La velocidad de los acontecimientos y lo inesperado de su curso impiden
cualquier propósito no especulativo. Nos limitamos, pues, a señalar
los retos inmediatos: la consolidación del proceso de apertura
y la reconstrucción de las maltrechas economías tanto de
la URSS como del resto de los países socialistas. La Comunidad
Europea y, muy especialmente, la RFA con su poderosa economía y
sus relaciones comerciales tradicionales con el Este tendrán que
cooperar sin reservas y sin sentirse como triunfadores. En el mediano
plazo, la "casa europea" propuesta por Gorbachev podría
concretarse mediante la asociación entre la CE y el CAME. Para
entonces -y ojalá más temprano que tarde- los aires de cambio
penetrarán también a la olvidada Albania. Ya llegaron a
sus puertas. Universalia nº 1 Abr-Jul 1990 |
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| Universidad Simón Bolívar. Decanato de Estudios Generales |